QUITANDO TODA MÁSCARA.

Dice la Biblia: " Entre tanto se juntaron miles y miles de personas, tantas que unas a otras se atropellaban. Jesús comenzó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos: " Cuídense de la levadura de los fariseos, es decir, de su hipocresía. Porque no hay ningún secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse. Por tanto,todo lo que ustedes han dicho en la oscuridad, se oirá a la luz del día; y lo que han dicho en secreto y a puerta cerrada, será gritado desde las azoteas de las casas ". (Lucas 12,1-3).

El diccionario bíblico nos la siguiente definición de hipócrita: " El que pretende o finge ser lo que no es . Es una transcripción del vocablo griego hypokriteis, que significa actor o protagonista en el teatro griego. Los actores solían ponerse diferentes máscaras conforme al papel que desempeñaban ".

La hipocresía es la levadura o máscara usada por el ser humano para tapar todo aquello que no desea mostrar. Por el contrario, Dios es el único que puede revelarnos la realidad de lo que somos.

Los seres humanos nos ponemos máscaras en muchas circunstancias, principalmente cuando nos es difícil enfrentar situaciones bochornosas o cuando no soportamos ver la realidad de nuestras propias vidas.

La levadura se prohibía en las ofrendas porque era símbolo de corrupción. Lo que realmente somos, Dios lo conoce; no podemos ocultarnos ante él.

El Señor espera de nosotros, sus hijos, sinceridad, integridad y pureza. Cuando no cumplimos con sus expectativas, nos ponemos máscaras y actuamos de una manera hipócrita.

Si no eres genuino con los hombres no lo serás con Dios. Si mientes a los hombres mientes a Dios. Si no amamos a los hermanos no amamos a Dios.

La hipocresía es un mero camuflaje, no es digna de confianza, consiste en todo aquello que nos hace actuar de forma diferente de lo que realmente somos.

Si hay hipocresía, es importante enfrentar el problema. Si Dios se lo muestra por medio de algún hermano, su esposo, su esposa, su jefe, o por revelación, no trate de justificarse cuando sepa que éste es el mal. Cuando el rey David pecó y, su pecado fue revelado, no se justificó ni dio ninguna excusa. Su pecado era una realidad y había sido descubierta ( 2 Samuel 12). Humíllese. Después que descubra el mal, humíllese. Tal vez la humillación sea dolorosa, pero finalmente traerá salud ( 1 Pedro 5,6)

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén