¿ QUÉ ES UN DEMONIO ?

Un demonio es un ángel caído. Cuando Satanás, que era el más elevado de los ángeles, se rebeló contra Dios, se llevó con él a una gran cantidad de ángeles rebeldes. Esos ángeles son ahora demonios ( Isaías 14,12-15; Ezequiel 28, 12-19; Lucas 10,18; Apocalipsis 12, 3-9; Mateo 12, 43-45; Mateo 25,41; 2 Pedro 2,4; Efesios 6,12; Judas 9). De la misma forma en que los ángeles pueden llegar a las mayores alturas de la espiritualidad, los demonios tienen capacidad para alcanzar las mayores profundidades de odio, amargura y perversión. A los demonios parece interesarles el atormentar a las personas, poseerlas y hacer que se alejen de Dios y su verdad.

Aunque la lujuria, la homosexualidad, el alcoholismo, la glotonería y la hechicería son expresiones de carne pecaminosa, pueden ser también manifestaciones de la actividad demoniaca en la vida de la humanidad. Estoy convencido de que muchas de las prácticas sexuales perversas, tales como el sadomasoquismo y la pedofilia ( preferencia sexual por los niños) tienen raíces demoniacas. En la misma forma, la esquizofrenia (personalidad dividida ) puede ser una enfermedad mental; pero también puede ser causada por la posesión demoniaca. Creo, que Adolfo Hitler y Carlos Marx estaban poseídos por demonios.

No todos los ángeles son buenos. Según la Biblia, los demonios, que colaboran con el diablo mismo, son un malvado tercio ( Apocalipsis 12,3-4) de la población espiritual. ¿ Quiénes son los demonios? ¿ Y de dónde vienen ? La respuesta más clara y sencilla es que son ángeles caídos ( de las tinieblas ). Entonces , los demonios son ángeles caídos que sirven al diablo y le hacen la vida miserable a los seres humanos.

Todo creyente llamado por Dios para interceder por personas, pueblos o naciones, no debe ignorar que no hay ningún demonio mejor que otro. No hay diablos caritativos, ni amistosos, ni bondadosos, ni ayudadores, todos tienen las mismas intenciones que su líder: matar, robar y destruir. Nuestra lucha intercesora contra ellos debe ser a muerte, sin misericordia y sin consideraciones de ninguna especie. Ellos no merecen ninguna tregua, sus obras deben ser aniquiladas. Su acción principal es afectar nuestra conducta, muestros hábitos o prácticas, nuestros apetitos y nuestros deseos. Toda su intención es llevarnos lejos de Dios para destruirnos. La Escritura enseña que ángeles guardianes velan por el pueblo de Dios contra esos malos espíritus ( Salmo 34 y 91). Gracias a Dios, Jesucristo está en control de todo y cuando su iglesia se reúne a orar, Él se hace presente con sus ángeles, desbaratando no sólo las maquinaciones de los ocultistas, sino las del mismo diablo. Llegó la hora de ponernos a orar.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén