LA PALABRA DE SABIDURÍA.

El don de sabiduría, es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del Cuerpo de Cristo, para percibir cómo determinada revelación (palabra de conocimiento o profecía ) puede ser mejor aplicada a una situación específica o a una necesidad en la iglesia, o cómo una situación o necesidad debe ser resuelta, atendida o sanada.

Aunque una persona haya estudiado mucho, y tenga grandes conocimientos, si carece de sabiduría, no podrá usar esos conocimientos.

La sabiduría es la función que nos permite usar con eficacia los conocimientos; resolver los problemas de manera que produzcamos bendiciones y victoria. Aunque alguien tenga sólo un poco de conocimiento, si posee además una gran sabiduría, puede engrandecer notablemente el conocimiento que tiene. En cambio, si alguien tiene mucho conocimiento, pero le falta sabiduría, su conocimiento puede quedar sepultado de tal manera que nunca se llegue a conocer por completo.

¿ Qué es el don de palabra de sabiduría ? El don de palabra de sabiduría no tiene que ver con ninguna sabiduría humana. Los que no entienden esto hablan a veces de creyentes especialmente brillantes e inteligentes, calificándolos como personas que han recibido el don de sabiduría, pero esto es erróneo.

 

La palabra de sabiduría, como don del Espíritu Santo ( 1 Corintios 12,8), la recibe sólo de manera sobrenatural el creyente que, por medio de esta sabiduría, resuelve maravillosamente los problemas en circunstancias difíciles, y con ello le da la gloria a Dios.

La Biblia exhorta a los que tienen falta de sabiduría, para que se la pidan a Dios: " Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada " ( Santiago 1,5).

A Jesús le llevaron una mujer sorprendida en adulterio: " Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo del adulterio. Y en la ley nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿ qué dices ? " ( Juan 8, 4 y verso 5).

Habían inventado esta trampa, en la esperanza de enredar a Jesús. Si decía que se le debía apedrear, lo acusarían de actuar contra la ley de amor que predicaba y que sus milagros manifestaban. En cambio, si se oponía al castigo que Moisés ordenaba tan claramente, lo arrastrarían hasta sus tribunales. ¿ Cómo respondió Jesús ? Les dijo: " El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella " ( Juan 8,7). Ninguno se atrevió, a pesar de su endurecida conciencia. Esta palabra de sabiduría salvó la vida de esta pecadora.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

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