EL DON DE CIENCIA Y LA NUEVA ERA.

Hemos estado leyendo sobre la Palabra de Ciencia en los tratados 0851 y 0852. Definiendo conceptualmente decimos, que es la revelación sobrenatural respecto a una persona o situación, que no se alcanza por esfuerzo de la mente natural sino que se trata de un fragmento de conocimiento dado libremente por Dios, que pone a la luz la verdad que el Espíritu desea que se sepa sobre una persona o situación en particular.

Desde los gnósticos del siglo I en adelante, han existido grupos y sectas heréticas que han pretendido tener revelaciones o conocimientos secretos especiales. Debe rechazarse cualquier revelación concerniente a la persona de Dios o al modo de salvación, si agrega, distorsiona o contradice a las Sagradas Escrituras.

En cambio, todo conocimiento que brinde una percepción profunda para beneficio de un individuo o grupo de personas, concerniente a su salud, seguridad o bendición es bueno, en tanto no contradiga a las Escrituras y dé gloria a Dios.

Hay una revelación sobre la clase de demonio que atormentaba a un niño epiléptico. El padre decía que era mudo ( Marcos 9,17); Cristo le dijo que además era sordo ( versículos 9 y 25).

Otra revelación acerca de la presencia de una moneda de cuatro dracmas en la boca de un pez,

que Pedro pescaría luego, se registra en Mateo 17,27.

Una indicación acerca del lugar de reunión adecuado para Jesús y sus discípulos, lo encontramos en Marcos 14,13-15.

Percepción profunda de los pensamientos de otras personas ( Juan 2,24 ; 1 Samuel 9,19).

Percepción acerca del origen de la corrupción en la iglesia ( Hechos 5,3).

Indicación sobre la necesidad de un hombre (Hechos 9,11).

Revelación acerca de un visitante que llegaría más tarde ( Hechos 10,17-23).

Revelación sobre el lugar donde alguien se esconde ( 1 Samuel 10,22).

Una advertencia sobre el plan que tiene el enemigo para la destrucción ( 2 Reyes 6, 9-12).

Estas referencias bíblicas, reflejan la importancia de la palabra de ciencia; sobre todo, para este mileno, en el cual Satanás quiere engañar a través del brote de la Nueva Era. El Cristo de la Iglesia, está vivo y quiere hablar, revelar y mostrar que su poder está sobre las fuerzas malignas. 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

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