Donar

LOS PECADOS DE SODOMA Y GOMORRA.

Número 745

ImprimirCompatir por email

La Biblia dice que Dios le dijo a Abraham: " - Ya son muchas las quejas que hay en contra de Sodoma y Gomorra. Ya es mucho lo que han pecado " ( Génesis 18, 20).

¿ Qué pensaban los habitantes de Sodoma y Gomorra en cuanto a su estilo de vida ? Para ellos era importante tener una actitud tolerante hacia el pecado. Sus conciencias estaban tranquilas con lo que estaban haciendo. El pecado de homosexualismo y lesbianismo era natural para ellos. Pero, el asunto no consiste en cómo juzguemos nosotros el pecado, ni de lo que consideremos que sea, o no, pecado. Tampoco se trata de si le quitamos importancia a los pecados o si los interpretamos de tal manera que los justifiquemos ante la sociedad. ¡ No, únicamente depende cómo juzga Dios los pecados ! Su Palabra dice claramente: " Todos deben considerar el matrimonio como algo muy valioso. El esposo y la esposa deben ser fieles el uno al otro, porque Dios castigará a los que tengan relaciones sexuales prohibidas y sean infieles en el matrimonio " ( Hebreos 13,14). Ningún mentiroso tendrá acceso a la nueva Jerusalén; más bien serán lanzados al Lago de fuego y azufre: "Pero a los cobardes, a los que no confíen en mí, a los que hagan cosas terribles que no me agradan, a los que hayan matado a otros, a los que tengan relaciones sexuales prohibidas, a los que practiquen la brujería, a los que adoren dioses

falsos, y a los mentirosos, los lanzaré al lago donde el azufre arde en llamas; y allí se quedarán, separados de Dios para siempre " ( Apocalipsis 21,8).

Podemos reconocer cómo Dios ve al pecado si, por ejemplo, se hace un viaje al Mar Muerto. En algún momento se asentaron allí las ciudades de Sodoma y Gomorra, las cuales Dios condenó y destruyó.

El pecado siempre es grave delante del Señor. Esto nos debería asustar, pues un día tendremos que responder ante El. El pecado es algo tan grave, que a Dios no le quedó otra alternativa que cargarlo sobre los hombros de su Hijo y dejar que éste sufriera en nuestro lugar.

La Biblia trata con nosotros y no nosotros con la Biblia. Aunque se tenga mil excusas, disculpas y justificaciones para los errores. la Biblia no cambia, permanece invariable. Dios no ha cambiado, ni ha cambiado su modo de ver y juzgar el pecado. El joven José lo reconoció y estableció correctamente las prioridades. Cuando la mujer de Potifar lo quiso seducir y le propuso acostarse con él, en vez de aceptar, José le contestó y, con temor de Dios, dijo : " Mi amo ( Potifar) confía en mí,... No me ha prohibido nada, y en esta casa nadie más autoridad que yo. Pero usted es su esposa. Tener relaciones sexuales con usted, sería pecar contra Dios " ( Génesis 39, 1-.9).

¿Quieres leer más?
Visita otros tratados de este tema

Oración de aceptación en audio:

Comentarios en Tratados del sitio

Casa de Oración
Ayudar a cuba

¿Deseas ayudar a Cuba?

Lee el mensaje ¿Como puedes ayudar al ministerio en Cuba?

No deseo leerlo