PERSEVERE HASTA EL FINAL

Me preocupa su vida aquí en la tierra y me preocupa lo que va a ocurrirle después que muera. Quiero hacer algo al respecto. Cuando muera, no puedo llevar conmigo ninguna de mis posesiones al cielo. Nunca he visto una carroza remolcando un remolque de mudanzas. Lo único que puedo llevar al cielo conmigo son otras personas y me gustaría que usted me acompañara.

Dios desea más que ninguna otra cosa abrirnos la puerta del cielo. No soy perfecto ni digo que tengo todas las respuestas . Soy solo un pecador, salvo por la gracia de Dios y todavía voy de viaje a mi hogar celestial. Asimismo, quiero que usted sepa, ya sea ciudadano costarricense o, extranjero que habita en nuestro país, que un grupo de personas oramos por usted. Dios nos hizo un llamado desde el año 1998, para orar todas las noches por esta bendita Costa Rica. Nunca usted podrá decir que su alma no le importa a nadie. A nosotros si nos importa y oramos que Dios actúe con poder en su vida.

El cielo es un lugar real al que van a parar los hijos de Dios cuando mueran. No podemos permitirnos pensar en el cielo como algo anticuado. Nada hay más actual. Si usted es un creyente ( no importa la denominación a la cual asista), el cielo será su hogar futuro, por toda la eternidad. Allí todas las cosas serán nuevas.

Debemos conocer mejor la gloria del cielo. Tenemos que aprender a dirigir nuestro cariño hacia las cosas celestiales, como se nos exhorta en las Escrituras. Como creyentes, debemos comprender que lo que Dios está haciendo en nuestras vidas, incluso aquí en la tierra, lo hace para prepararnos para el cielo, y no para que nos aclimatemos mejor a la vida en este mundo. Tenemos que darnos cuenta que " en este mundo no tenemos una ciudad que permanezca para siempre, sino que vamos en busca de la ciudad futura " ( Hebreos 13,14). No debemos estar atados a este mundo, porque todo lo que somos y tenemos es temporal (pasajero). Sólo nuestra relación con Dios y nuestro servicio a Él permanecerá. No almacene sus riquezas aquí; hágalo en el cielo (Mateo 6, 19-21).

Recuerde esto Iglesia. Dice la Biblia " el que persevere hasta el fin se salvará (Mateo 24,13). No basta con empezar bien, es necesario terminar bien. El rey de Israel, Saúl, quien al principio era tan fervoroso que hasta profetizaba (1 Samuel 10,10), terminó siendo tan infiel a Dios, pues consultó a brujos y adivinos, adoró dioses falsos y desobedeció a Dios (1 Samuel 15,23) . Fue rechazado por el Señor (1 Samuel 15,1). También nos encontramos con Salomón, el cual se dedicó con gran entusiasmo a construir un templo y recibió del cielo una admirable sabiduría, pero terminó dedicado a pasiones y adorando ídolos.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén