¡ EL JUICIO DIVINO !

El día cuando Cristo venga será un día de juicio para aquellos a quienes Él no conoce, tendrán que pagar un precio. Un precio alto y terrible. En Mateo 24, 38-39 Jesús se refiere a este precio: " En aquellos días antes del diluvio la gente comía y bebía, se casaba y entregaba a sus hijos en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca. Ellos no sabían nada de lo que estaba pasando hasta que vino el diluvio y los destruyó. Ocurrirá lo mismo cuando venga el Hijo del Hombre ".

Este asunto de Noé es muy semejante a nuestra situacón actual. En aquel entonces, la gente no quiso escuchar. Hoy ocurre lo mismo. Noé fue enviado a salvar a los fieles. Cristo fue enviado a salvar a los fieles. En aquel entonces hubo un diluvio de agua. El diluvio que viene será de fuego. Noé construyó un lugar seguro de madera. Jesús hizo un lugar seguro con la cruz. Los que creyeron se refugiaron en el arca. Los que creen están protegidos en Cristo. Lo que Dios hizo en la generación de Noé, lo hará en el regreso de Cristo.

En el día del juicio, los incrédulos, los que tuvieron la oportunidad de aceptar a Cristo y ser salvos, escucharán la sentencia: "¡ Nunca los conocí; aléjense de mí, malvados !" (Mateo 7,23). El día del juicio para el incrédulo será un día de vergüenza donde todo lo oculto saldrá a la luz:

" Porque todo lo esté escondido se descubrirá, y todo lo que se mantenga en secreto llegará a conocerse " ( Lucas 12, 2). Para los pecadores, el día del juicio será un día de vergüenza. Sus pecados serán sacados a la luz, pero no como pecados perdonados. Un hecho tras otro será presentado al pecador hasta que ni siquiera pretenda resistir el justo castigo de Dios.

Para quienes nunca aceptaron la misericordia de Dios, a través de Cristo Jesús, el juicio será un día de ira. Será como en los días de Noé.

El día del juicio habrá " lloro y crujir de dientes " ( Mateo 25,30). En cuanto a los perdidos, la Biblia dice: " El humo de sus tormentos sube por siempre y siempre; y ellos no tienen reposo ni de día ni de noche ( Apocalipsis 14,11).

El infierno es un asunto serio. Es un tema para tratar con seriedad y que nos gustaría evitar. Creo que si estuviera en nuestras manos, la doctrina del infierno deberíamos desecharla de la Escritura. Que todos se salven. Pero allí está escrita y punto; no se puede discutir ante la soberanía de Dios.

Invito a través de este tratado a preparse para la eternidad. La miseria del infierno es profunda, pero también el amor de Dios es mucho más inmenso. ¡ No lo rechaces !

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

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