SIGUE LUCHANDO.

La historia de muchas familias, personas o pueblos que están pasando por momentos difíciles se parece a la del barco que navegaba el apóstol Pablo:

" Pero poco después un viento huracanado azotó el barco, y comenzó a arrastrarlo. Como no podíamos mantener el barco de cara al viento, tuvimos que dejarnos llevar por él...... Por muchos días no se dejaron ver ni el sol ni las estrellas, y con la gran tempestad que nos azotaba habíamos perdido ya toda esperanza de salvarnos.... Pero fue a dar en un banco de arena, donde el barco encalló. La parte delantera quedó atascada en la arena, sin poder moverse, mientras la parte de atrás comenzó a hacerse pedazos por la fuerza de las olas " ( Hechos de los Apóstoles 27, 15. 20.41).

Este texto refleja un poco las tormentas, los sufrimientos que están viviendo muchas personas; están siendo sacudidos violentamente, se están deshaciendo en pedazos.

Lo que si quiero enfatizar y subrayar por increíble que parezca es que las 275 personas que acompañaban a Pablo, lograron salvarse de semejante NAUFRAGIO.

¿ Cómo sobrevivieron en tal desastre ? ¿ Quién los ayudó a salir vivos en medio de tanta destrucción ? Pablo les dijo : " Amigos, hubiera sido mejor que me escucharan antes, se habrían ahorrado este peligro y esta pérdida; pero ahora les recomiendo que tengan buen ánimo; ninguna de sus vidas se perderá; solamente la nave. Pues esta noche se me ha presentado un ángel de Dios, y me ha dicho: No temas Pablo, tienes que comparecer ante el César; y mira, Dios te ha concedido la vida a ti y a todos los que navegan contigo; por tanto amigos, ¡ ánimo! yo tengo fe en Dios de que sucederá tal como se me ha dicho... " ( Hechos 27, 21-25).

Que admirable la actitud del apóstol, al comienzo nadie quería escucharlo, despreciaron sus opiniones y se burlaron de sus advertencias ( ver Hechos 27, 10-11). Pero al final fué el instrumento que Dios usó para animar y salvar a los que con él navegaban.

No te desanimes, no dejes de orar; tarde o temprano los que no te escuchan, te ignoran o desprecian tu fe; se darán cuenta que gracias a Dios al que tu sirves, han podido superar las dificultades y no sé si vivas para escucharlo, pero un día reconocerán tus méritos, tu paciencia, tu perseverancia y desearán tener la misma fe que te hizo mantener de pie cuando a tu lado todo se estaba hundiendo. Lo más importante, aun cuando parezca que has fracasado porque nadie reconoce tus sacrificios, oirás la voz del Señor diciendo: " Buen siervo-a y fiel, bien haz hecho ".

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén