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LOS MISÓGINOS.

Número 589

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El término misógino viene de dos palabras: miso, que significa " odiar ", y guné, que significa " mujer ". Entonces un misógino es un hombre que odia a las mujeres y las mujeres lo siguen amando. En términos generales esta palabra se usa para referirse al individuo que actúa contra su mujer en forma violenta.

En el comportamiento del misógino hacia su pareja se combinan el odio, la agresión, el desprecio y la crueldad. Se niega asumir responsabilidad por el daño que causan sus agresiones; más bien culpa a su pareja por todo lo negativo que sucede.

El misógino puede comportarse muy amablemente en un momento y luego cambiar para comportarse de una manera cruel. No siente culpa ni remordimiento por su conducta maltratadora, da la impresión de amar a su compañera y después reacciona con furia. Ante esta reacción inesperada, la mujer termina aprobando la conducta de su marido como una reacción normal a algo inadecuado que ella ha hecho.

La interpretación inadecuada que se hace de algunos textos de la Biblia que sugieren que la mujer es inferior al varón, y que para ser buena esposa tiene que soportar en silencio todos los insultos y humillaciones, puede alimentar este tipo de comportamientos, pero eso no es lo que dice la Biblia. Dios creó a la

pareja en igualdad de condiciones, a fin de que se apoyaran emocionalmente para continuar creciendo como personas saludables.

La Biblia dice: " La mujer ya no tiene derecho sobre su propio cuerpo, sino su esposo. Tampoco el hombre tiene derecho sobre su propio cuerpo sino su esposa ( 1 Corintios 7,4).

Todas las instrucciones sobre las relaciones matrimoniales que presenta el apóstol Pablo en 1 Corintios 7 las dirige a los miembros de la pareja, no a uno solo. Es interesante notar que, a pesar de que a Pablo se le acusa de machista, cuando habla de la intimidad conyugal en la pareja lo hace enfatizando la mutua correspondencia, colocando al hombre y a la mujer en igualdad de condiciones. La intimidad conyugal es mutua, voluntaria y con mutuo consentimiento. No se trata de que el marido llega borracho y obliga a su esposa a la intimidad en contra de su voluntad. O cuando la esposa sabe que su marido es infiel y llega muy tranquilo como si nada a buscar la intimidad. La esposa no es un objeto al que se le puede dar cualquier uso a voluntad del que se cree su dueño. La Biblia dice en 1 Corintios 7,5 : " No se nieguen el uno al otro, a no ser de común acuerdo, y sólo por un tiempo, para dedicarse a la oración. No tarden en volver a unirse nuevamente; de lo contrario, pueden caer en tentación ".

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