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COSAS QUE ALEJAN DE DIOS.

Número 557

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Dios quiere actuar por medio de sus hijos en contra del diablo. La batalla del universo es de Dios versus el diablo, el bien contra el mal y nosotros tenemos que escoger cuál lado preferimos. Es imposible permanecer con ambos poderes a la vez. La Palabra de Dios porclama por las edades: " Salid de en medio de ellos, ya apartaos, dice el Señor ... porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia ? ¿ y qué comunión la luz con las tinieblas ? " ( 2 Corintios 6, 17-14).

Uno de los problemas de hoy es que muchos creyentes no saben dónde está la línea divisoria entre las cosas de Dios y el territorio del diablo. Cuando el pueblo de Dios se mete en estas áreas que no parecen causar daño, pero que en realidad son demoníacas, les produce toda clase de estragos en su vida espiritual.

Quiero mostrar las cosas en cuanto a la adivinación se refiere, de las que tenemos que alejarnos lo más posible, para poder vivir la vida que agrada a Dios.

El espíritu de adivinación a menudo hace uso de objetos tales como arena, huesos, entrañas de un sacrificio, hojas de té, cartas de tarot, lectura de la palma, horóscopos, la ouija, tablas de escritura espiritista, bola de cristal, juegos computarizados de ocultismo, amuletos o magia para conseguir salud, levitación, escritura automática, literatura y objetos de ocultismo, análisis del manuscrito y drogas.

" La Biblia dice en Jeremías 27,9-10: " No hagan, pues, caso ustedes, a sus profetas, adivinos, encantadores, agoreros y hechiceros, que les andan diciendo: " Ustedes no serán subditos del rey de Babilonia. Porque es falso lo que ellos profetizan; el resultado será que los barrerán a ustedes de su suelo, que yo los expulsaré y que ustedes perecerán ".

Dios aborrece la adivinación porque ésta conduce a la gente a buscar inteligencia satánica para ser guiados en sus vidas, en vez de buscar a Dios y su Palabra. Millones de personas están haciendo precisamente eso, al consultar sus horóscopos en lugar de la Palabra de Dios para ser guiados diariamente.

También el hipnotismo quebranta la Palabra de Dios. Básicamente el hipnotismo es un trance demoníaco. Se nos ordena que tomemos cualquier pensamiento cautivo ( 2 Corintios 10,3-5) y que permanezcamos sobrios y vigilantes ( 1 Pedro 5,8). El hipnotismo exige sumisión de la persona que siendo hipnotizada. Siempre se colocan demonios en la persona mediante el hipnotismo. Para la práctica del hipnotismo se requiere la mente en blanco. Una vez que nuestra mente se haya quedado en blanco, los demonios tienen libertad para controlarla.

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