Si usted ha leído toda la serie de tratados que tratan sobre el culto a las imágenes y santos,( # 443 al 453 ), tendrá muy claro lo siguiente: 1 - Que la Escritura llama santos a los creyentes seguidores de Cristo ( Efesios 1,1; Romanos 1,7 y 16,15; 1 Corintios 1, 24 y 2 , 1,1 ) , 2- Que la Biblia condena la comunicación con los muertos, ( pedirle a los difuntos ), por más vida de santidad que hayan tenido ( Isaías 8, 19-20; Deuteronomio 18,10), 3- Es prohibido pedirle a pinturas o cuadros, estatuas, etc, que representen a Jesús, María o santos (Éxodo 20,4; Levítico 26,1; 1 Corintios 6,9-10; 1 Juan 5,21; Deuteronomio 7,25; Números 33,52), 4- El culto a las imágenes o santos conlleva consecuencias negativas o terribles, inclusive hasta la cuarta generación (Éxodo 20, 5; Levítico 26), 5- Que las imágenes, ídolos, cuadros, grutas, medallas, escapularios, deben destruirse por completo (Deuteronomio 7,25; Números 33,52; Hechos 19, 17-20), 6- Que el culto a la protección o cuidado de los santos proviene del paganismo quien buscaba en sus dioses también su protección. Ejemplo: Apolo era el dios de la medicina y la salud; Roma busca la salud en los santos : Santiago (Artritis), Santa Hilaria ( Mordida de víbora) , San Rafael (Ceguera), San Giles (Esterilidad), etc. Vesta era la diosa de los panaderos y fuegos sagrados; Roma presenta a Santa Isabel ( Patrona de los panaderos) y, San Lorenzo ( fuego), etc. El culto a los santos no es más que continuación de las creencias paganas.
7- Que hay un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre ( 1 Timoteo 2,5), 8- Que solo a Jesús se debe invocar para salvación (Hechos de los Apóstoles 4,12) , 9- Que nadie va al Padre sino por Cristo ( Juan 14,6), 10- Que tenemos acceso directo al Padre por Jesucristo el único mediador ( Hebreos 4,14-16). ¿ Por qué andar con tantos rodeos cuando tenemos la invitación de llegar directamente a Cristo ?, 11- No se puede tener comunión con los ídolos y Dios ( 2 Corintios 6,14-18), 12- Es importante la renuncia a esta prácticas idolátricas porque Deuteronomio 28,36-45 habla de maldición de pobreza para quien las realice. En algunas familias es cosa corriente ponerles a los hijos el nombre de un santo. Esto se hace por tradición, o por respeto. Si a lo largo de los años, la familia o la iglesia ha adorado a este santo en particular como ídolo, es posible que hayan demonios que se hayan aferrado a ese nombre. Si le pusieron a usted el nombre de ese santo (Antonio, Tomás, Sebastián, Cosme, Esteban, Marta, Andrés, Dorotea, Humberto, Cristóbal, Cecilia, Miguel, Rafael, Francisco, Daniel, Roque, etc), debe renunciar a todas esas ataduras. Recuerde que está renunciando a los demonios y a la idolatría con ese santo, y no al santo mismo. No es necesario que se cambie de nombre, a menos que sienta que el Espíritu Santo le indique que lo haga. Es emocionante ver la libertad espiritual y financiera cuando una persona queda libre de esta terrible maldición.
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