La Biblia dice en Juan 14, 12-14: " ... el que cree en mí (Jesucristo) hará las mismas cosas que yo hago, y aún hará mayores. Y lo que ustedes pidan en mi Nombre, lo haré yo, para que el Padre sea glorificado en su Hijo ".
A través de este tratado, quiero invitarte para que pidas a Dios por algo que es imposible lograr, que si no ocurre una manifestación sobrenatural, jamás se va a alcanzar ( finanzas, matrimonio, empleo, hijo o hija, estudio, noviazgo, etc.). Cada día que transcurre tengo una convicción liberadora : que el Señor nos ama y se interesa por nuestras preocupaciones mucho más que nosotros mismos. Él interviene, a tiempo y en el tiempo, en nuestros problemas con poder sobrenatural. Este fue el descubrimiento que hizo Abraham en su amistad creciente con Dios. El homenaje que le da la Biblia a este osado hombre es : " Abraham tu amigo para siempre " ( 2 Crónicas 20,7). La afirmación de Dios por boca del profeta Isaías fue una afirmación de ese hecho ( Isaías 41,8). El resumen que hizo el apóstol Santiago de esa amistad fue: " Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios " ( Santiago 2,23).
La amistad con Dios no fue nada sencilla para Abraham. Necesitó pruebas repetidas de la intervención del Señor para que llegará a esa convicción crucial.
Una promesa tremenda de fe fue cuando Dios le dijo: " - Mira hacia el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes. ¡ Así de numerosa será tu descendencia ! Abram creyó al Señor, y el Señor lo reconoció a él como justo. (Génesis 15, 5-6). Abram tuvo que enfrentarse a la promesa de un hijo que parecía imposible desde el punto de vista humano. ¿ Cómo era posible que su esposa de noventa años de edad pudiera concebir un hijo ? Abram cometió un lamentable error al creer que ese hijo no sería de Sarai, su mujer, sino de su esclava Agar, con la cual lo concibió (Génesis 16,1- 4). Muchas veces, uno tiene que conformarse con algo inferior a lo mejor, porque no tiene paciencia para esperar y recibir la bendición suprema de Dios.
El Señor reafirmó la promesa a Abram y Sarai, y les cambió sus nombres por Sara y Abraham, que significa madre de naciones y padre de multitudes; el mismo Señor le dijo a Abraham, yo soy El Shaddai, El que tiene todo poder. La promesa del Señor se cumplió y Sara tuvo un hijo en su vejez que la hizo reír de gozo, al cual le llamó Isaac (risa de Dios) (Génesis 21, 6-7). ¡Nada es imposible para Dios, el Todopoderoso !
Comentarios: