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ANANÍAS Y SAFIRA

Número 295

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Pedro le dijo : " - Ananías, ¿ por qué entró Satanás en tu corazón, para hacerte mentir al Espíritu Santo quedándote con parte del dinero que te pagaron por el terreno ? ¿ Acaso no era tuyo el terreno ' Y puesto que lo vendiste, no era tuyo el dinero ? . Por qué se te ocurrió hacer esto? No has mentido a los hombres sino a Dios? (Hechos de los Apóstoles 5,3-4).

Toda su vida soñó con la casita propia. Cuando niño se entretenía haciendo casitas, con barro y arena, a las cuales adornaba con ramitas y caracoles. De joven, se dispuso a trabajar duro y ahorrar mucho, para algún día ver realizado su sueño. Cuando se casó con Safira, una mujer práctica y trabajadora, vio que esta mujer sería su formidable ayuda. Estoy hablando de Ananías, un cristiano ejemplar. Un hombre antiguo con problemas modernos. Ananías y Safira, un matrimonio ahorrativo, trabajador y práctico. Llegaron a costa de muchos afanes y sacrificios a redondear algún capitalito.

No eran personas muy ricas. Pero algo tenían. Por lo menos poseían una propiedad bastante valiosa en Jerusalén. Ananías y Safira se contaron entre los primeros convertidos al evangelio. Aquellos eran días de fervor espiritual. Miles se adherían a la iglesia cristiana naciente. Había una explosión de amor, un estallido de generosidad y espíritu de dar. El libro de los Hechos describe:

" Y la multitud de los que habían creído, era de un corazón y un alma; y ninguno decía ser suyo propio nada de lo que poseía, sino que tenían todas las cosas en común" (Hechos 2.42-44).

Aquí comenzaron los problemas para Ananías y Safira. Ellos eran cristianos, querían ser los mejores. Veían como muchos, gozosamente, se despojaban de todo y lo daban a los pobres. Ellos, poseían una heredad, su mayor tesoro, la casita soñada durante toda su vida, el patrimonio para los hijos.

En arrebato de no sé qué, vendieron la propiedad. Cuando tuvieron todo el dinero en sus manos, les dio pena darlo todo. Entonces destinaron solamente la mitad para los pobres, y se embolsaron una mitad. Cuando llevaron ufanos ese dinero al apóstol Pedro, éste descubrió enseguida el engaño. Con palabras terminantes le reprochó al matrimonio su doblez de carácter, y ambos cayeron muertos.

¿ Cuál fue el pecado de Ananías y Safira ? Doblez e hipocresía. Cosas insoportables pora el Espíritu de Cristo, empeñado en formar una Iglesia santa, de hombres y mujeres puros y sencillos. El pecado no fue avaricia ni retener parte del dinero. Podían decidir si vender la tierra o no. y cuánto dar. Su pecado fue mentir a Dios y a su pueblo al decir que dieron todo.

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