EL CRISTIANO Y HALLOWEEN

El hecho de que millones de personas celebren Halloween, no implica que tenga respaldo de la Palabra de Dios. Lo que para muchos  es un tiempo de diversión inofensiva,  para otros, es un tiempo de brujas, demonios, duendes, fantasmas  y una noche espantosa de inspiración demoniaca que todo aquel que se considere seguidor auténtico de Jesucristo tiene  que evitar.

Halloween se remonta a los pueblos celtas, los druidas, quienes eran los sacerdotes encargados de la hechicería. El 31 de Octubre festejaban el  Samhain (señor de la muerte), y creían que la brecha entre el mundo de los muertos y los vivos se estrechaba, y los espíritus podían viajar a nuestro mundo. Se ofrecían ofrendas de comidas y sacrificios a los dioses.

Actualmente, Halloween, es  la fiesta, si así se puede llamar, de mayor importancia para la brujería y otros tipos de ocultismo. Es  el único día en que los satanistas piden especial ayuda al “señor de la muerte” para realizar sus “trabajos”, además, propenso para todas las formas de adivinación y de invocación de espíritus.

 

En algunas partes del mundo, en este día se ofrecen sacrificios humanos. Está comprobado que del 29 al 31 de octubre crecen las estadísticas de niños desaparecidos.

 

Cuando una persona que se considera evangélica, participa de esta práctica, está apoyando la brujería, el ocultismo, la adoración a Satanás, creencias de reencarnación, destrucción de iglesias y líderes cristianos.

 

Tenía razón el apóstol Pablo, cuando dijo que una señal del fin de los tiempos, sería el apoyo de los cristianos a este tipo de actividad demoníaca. “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe,  escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”. 1 Timoteo 4:1.

Le ruego, estimado creyente  que medite, y que el Espíritu Santo toque su corazón sobre el texto Bíblico de 1 Corintios 10,20-22. Cuando los que no creen en Cristo ofrecen algo, se lo dan a los demonios y no a Dios. ¡Y yo no quiero que ustedes tengan nada que ver con los demonios! Ustedes no pueden beber de la copa en la Cena del Señor y, al mismo tiempo, beber de la copa que se usa en las ceremonias donde se honra a los demonios. Tampoco pueden participar en la Cena del Señor y, al mismo tiempo, participar en las fiestas para los demonios. ¿O es que quieren que Dios se enoje?...” (Versión Lenguaje Actual).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén