V. EL REINADO MILENARIO DE CRISTO

"Vi a un ángel que descendía del cielo, con  la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años; y lo arrojó al abismo, y lo encerró, y puso su sello sobre él, para que no engañase más a las naciones, hasta que fuesen cumplidos mil años; y después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo" (Apocalipsis 20:1-3). "...y vivieron y reinaron con Cristo mil años" (Apocalipsis 20:4b).

El Señor, antes de iniciar su reinado de mil años, pone orden mundial. La bestia y el falso profeta serán lanzados al lago de fuego, y Satanás es atado por mil años. Habiendo sacado del escenario de esta tierra a Satanás, Dios libera a este mundo que gemía esperando su liberación del dominio del pecado y lo transforma aún en sus condiciones físicas. El reino vegetal y el reino animal, y el hombre, vuelven a esa condición previa que tenía antes que el hombre pecara por primera vez y se da comienzo al reinado de Cristo.

La palabra "Milenio" viene del latín, y significa "un mil", y en el contexto de nuestro libro profético de Apocalipsis, "Milenio" significa mil años. También en griego, la palabra "kilioísmo" significa literalmente "mil" y ésa fue la manera en que la primera iglesia cristiana se refería a este particular tiempo.

 

En ese tiempo no habrá ninguna influencia externa que tiente al hombre a pecar. Habrá un gobernante perfecto, el Señor Jesucristo, el cual verán cara a cara, habrá abundancia de todo, trabajo, justicia, salud; existirá la sociedad perfecta, pero aun así, el hombre a pesar de los privilegios tan grandes que tendrá,  pecará y rechazará el gobierno del Señor, porque dice la Biblia que al final de los mil años, Satanás será suelto por un poco de tiempo, y todas las naciones se amotinarán para dar un golpe de estado al Señor, el cual hará descender fuego del cielo y los consumirá a todos. Apocalipsis 20:7-9

 

Triste fin para una sociedad que había recibido todas las bendiciones que el hombre siempre ha deseado. Pero todo este período servirá para demostrar que el hombre natural ama más a Satanás que a Dios. Que peca, porque es pecador, y no que llega a ser pecador a consecuencia del pecado. Romanos 3:11 dice: "No hay quien busque a Dios" y en Juan. 3:19 "esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas".

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén