III. LA GRAN TRIBULACION

¿Qué pasará con los que se quedaron una vez sucedido el rapto de la iglesia? 

"Porque habrá entonces gran tribulación, cual no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá" (Mateo 24:21).

La gran tribulación a la cual se refirió Jesús, habrá de prolongarse por siete años. Los tres y medio primeros años serán un período de pruebas y de agonía al hacer su aparición, en el escenario del mundo, el Anticristo. Los tres años y medio siguientes serán tan horrorosos, que a los hombres les resultará difícil de entender. Hasta rogarán que la muerte se los lleve. El libro del Apocalipsis nos brinda una gráfica descripción de los sellos, de las trompetas, de los cuatro caballos del Apocalipsis, y todas las demás pavorosas consecuencias que sufrirá la tierra en ese período.

Básicamente, el período de la gran tribulación, habrá de ocurrir por dos razones: en primer lugar, para castigar al mundo por su pecado.  Finalmente Dios "se sacará los guantes". Será un período de inimaginable sufrimiento, un período en el cual Dios derramará sus juicios sobre un planeta que lo rechazó infinidad de veces.

En segundo lugar, la gran tribulación hará que Israel se acerque al Señor Jesucristo. A esto se refieren las Sagradas Escrituras cuando hablan del "tiempo de angustia para Jacob" (Jeremías 30:7). El principal sujeto de la tribulación es Israel. Israel ha visto días oscuros en el pasado, pero los verá más sombríos aún durante el período de la gran tribulación, porque ha rehusado, en forma colectiva, doblar sus rodillas ante su Mesías. Habrán aceptado erróneamente a la "bestia" como  el Mesías. Lo aceptarán de todo corazón, y cuando es demasiado tarde sabrán que fueron engañados. La "bestia" profanará el templo santo que, para esa época, habrá sido reconstruido. Muchos judíos huirán de Jerusalén y habitarán en la antigua ciudad de Petra buscando la protección de Dios. Pero Dios intervendrá y serán salvos, cuando el Anticristo se dirija hacia el norte y hacia el este para sofocar una rebelión y conquistar más países. Gran parte de este remanente (de Petra) retornará entonces a Jerusalén donde, durante la batalla de Armagedón, serán nuevamente atacados. Luego, tal como lo señaló Zacarías, la mitad de la ciudad caerá ante la tremenda presión que ejercen los atacantes. Entonces clamarán, como nunca lo hicieron antes, suplicando el retorno del Mesías. Ese será el momento en que Cristo vuelva.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén