I. ¿CUÁNDO SERÁ EL TIEMPO DEL FIN?

La intranquilidad crece diariamente alrededor del mundo. El terrorismo aumenta. Las malas noticias se incrementan, mientras que las buenas noticias son cada vez más escasas. ¡Las condiciones empeoran diariamente! Los medios informativos nos transmiten trágicos sucesos que se registran aquí y allá.

La ciencia y la tecnología aparentemente se han salido de control, produciendo nuevas invenciones más horrendas. Más y más países poseen armas de destrucción masiva. El delicado estado de las cosas en el Oriente Medio empeora año tras año. Ahora, China y la India representan un desafío cada vez mayor al dominio angloamericano en el comercio y la política internacional. El dólar está perdiendo su valor lenta pero inexorablemente en comparación con muchas otras monedas. Y un Imperio Europeo sumamente poderoso se levanta en el horizonte.

Como si fuera poco, los desastres meteorológicos empeoran ¡y seguirán empeorando! Están apareciendo “pestes” y epidemias de enfermedades profetizadas en la Biblia (Mateo 24:7). Pero el objeto aquí no es fijar una fecha exacta. Estos datos deben servir, más bien, para hacernos comprender que nos acercamos al fin definitivo de la era en la cual la sociedad humana carnal persiste en seguir su camino de siempre. La mayoría de quienes creemos en la Biblia comprendemos bien que la sociedad humana va de mal en peor; como que tolera actividades sexuales cada vez más degeneradas y viles, y comete más actos de violencia y brutalidad en todo el mundo.

¿Hacia dónde nos están llevando estas tendencias declinantes? ¿Sobrevivirá la vida humana? ¿Sabe usted lo que le depara el futuro? ¿Sabe lo que le depara a su país y al mundo? No vivimos en una época común y corriente. Nos estamos acercando al fin de una era, al fin de la civilización.

Los auténticos cristianos creyentes en la Biblia deben, pues, reconocer que efectivamente “¡el fin se acerca!” Podemos hacerlo sin fijar una fecha exacta. Lo podemos hacer sin caer en la histeria ni el temor. Cuando Jesucristo describió una serie de hechos que ocurrirían al final de los tiempos, les dijo a sus discípulos: “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28). A continuación, reflexionaremos sobre algunos de los eventos del FIN DE LOS TIEMPOS.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén