2016 AÑO EN QUE LA MAREA CAMBIARÁ-

La profeta Cindy Jacobs, en reunión de oración y clamor, con el Consejo Apostólico de Ancianos Proféticos, recibieron del Señor Jesús, esta palabra profética para este año 2016. Esta palabra está sustentada en Isaías 59:19: "En el occidente, la gente respetará el nombre del SEÑOR; en el oriente, lo glorificará. Pues él vendrá como una tempestuosa marea, impulsado por el aliento del SEÑOR" Nueva Traducción Viviente (NTV).

Este será el año en que la marea cambiará. Muchas personas están desanimadas; se sienten solas, y abrumadas. Reciba del cielo una buena noticia, este año 2016, la marea se volverá hacia usted.

El enemigo vendrá como una inundación, pero Dios levantará bandera, muchos se sienten atrapados cuando viene la inundación, y se olvidan que Dios levanta bandera. Hoy quiero animarte. Quizás usted, ahora mismo, esté pasando por un tiempo desafiante, pero Dios promete que está trabajando a favor tuyo. El enemigo puede venir y tratar de abrumarte, tratar de que te sientas como que está inundado por los problemas y adversidades. Pero confía en el Señor, que Él te hará triunfar, hará que usted venza. Y su palabra del cielo dice que la inundación en tu vida dará un giro.

Muchos están orando por los hijos pródigos, algunos por sus finanzas, algunos por su condición física, pero yo quiero decirle que: DIOS ES BUENO: Y EN 2016 EL SEÑOR HARA QUE LAS INUNDACIONES QUE LO AGOBIAN SE DETENGAN Y LA MAREA SE VUELVA HACIA USTED.

Isaías 49,4 dice: Yo respondí: "¡Pero mi labor parece tan inútil! He gastado mis fuerzas en vano, y sin ningún propósito. No obstante, lo dejo todo en manos del SEÑOR; confiaré en que Dios me recompense". (NTV).

El Salmo 138,7-8 nos anima: "Cuando me encuentro en problemas, tú me das nuevas fuerzas. Muestras tu gran poder y me salvas de mis enemigos. Dios mío tú cumplirás en mí todo lo que has pensado hacer. Tu amor por mí no cambia, pues tú mismo me hiciste. ¡No me abandones!"

Que el Señor, te bendiga, guarde, resplandezca su rostro sobre ti, te dé su misericordia, y su paz (Números 6:24-26). Mi oración es que te sacie de favores (Deuteronomio 33:23), y derrame sus bendiciones sobre tu vida. (Mateo 16:17).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén