¿Es usted un hijo de Dios?

La "UNICEF calcula que el número de huérfanos en el mundo aproximadamente es de 210 millones" (answers.google.com).

¡Imagínese! A través del mundo existen MILLONES de almitas preciosas que no gozan del amor de una madre ni de la protección y consejo que ofrece un padre. Sólo pensar en un niño que tiene que vivir en la calle y buscar su comida en la basura da escalofríos.

Por muy trágica que nos parezca esta situación, millones de personas se encuentran en circunstancias similares. Cuando nacimos éramos totalmente inocentes (Marcos 10:13,14; Ezequiel 18:20). No obstante, años después de nuestro nacimiento todos llegamos a ser responsables ante Dios como pecadores (Romanos 3:23).  En este proceso llegamos a ser huérfanos espirituales no porque nuestro Padre celestial hubiera muerto sino porque NOSOTROS habíamos muerto a causa del pecado. Los que viven en la desobediencia a Dios son como niños perdidos, andando sin rumbo mientras intentan dar sentido a su existencia (Lucas 19:10). Viven sin propósito de vida.

Como los huérfanos, muchos quedan reducidos a vivir de la "basura" de este mundo cuando Dios ofrece gratuitamente a todos el agua viva y verdadera comida espiritual (Juan 4:10,14,34).

A causa de nuestra propia desobediencia, llegamos a ser hijos adoptivos de Satanás... pero él es un padre muy cruel. Satanás nos recuerda a la madrastra de la Cenicienta. Según el cuento, la Cenicienta sufre mucho a manos de su madrastra. A ella no le importa en absoluto el bienestar de su hija adoptiva. Satanás es un ladrón que "no viene sino para hurtar y matar y destruir..." (Juan 10:10).

Hoy, puedes reconocer esta gran equivocación, volverse a al verdadero Padre y por medio de Jesucristo llegar a ser un verdadero hijo(a) de Dios. Sabía usted que diariamente mueren en este planeta 154, 918 personas. Si usted muriera hoy, ¿Adónde iría? ¿Quisiera tener la seguridad de convertirse en un hijo de Dios y que al morir iría al cielo?

Juan 1:12 indica que para llegar a ser hijo de Dios es necesario recibir a Jesús  y creer en su nombre: “Mas a todos los que le recibieron (a Jesús), a los que creen en Su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.  LA BIBLIA DICE: “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”. Romanos 10,9. Leemos en Romanos 3,23: “por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. Responde al llamado de Dios a arrepentirte del pecado y a creer en Cristo. ¡Conviértete en un hijo de Dios hoy mismo!

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén