SERIE SEGURIDAD EN EL CIELO. Tema 2: VISIÓN GENERALIZADA DEL CIELO.

Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido”. Apocalipsis 21,1-2

 

En la cultura popular, y para muchos creyentes, el cielo evoca imágenes de una existencia nebulosa y fantasmagórica, o de seres angelicales que flotan entre las nubes. Esta imagen se origina de la separación radical del mundo físico y el mundo espiritual.

 

Muchos visualizan el cielo como un lugar para seres incorpóreos; otros, un lugar donde las personas cantan constantemente; otros, un lugar en las nubes. Algunos dicen que es un lugar donde todos los seres viven como ángeles.

 

Gary Larson captó una percepción errada del cielo en una de sus tiras cómicas titulada Far Side (El otro lado). En ella, un hombre con alas de ángel y una aureola está sentado en una nube sin hacer nada y, nadie hay cerca de él. Tiene la expresión de alguien que ha sido abandonado en una isla desierta con nada que hacer. Un subtítulo muestra sus profundos pensamientos "¡Ojala hubiera traído una revista!".  

 

Ante este panorama,  no nos dan muchas ganas de estar en el cielo, pero si se nos dijera que en el cielo podremos tener un cuerpo mejorado, perfeccionado y estaremos con las personas que amamos, en una tierra llena de jardines, ríos y montañas,  disfrutando de grandes aventuras, es muy posible que más personas quisieran estar allí.

 

Tomás Hobbs, el famoso incrédulo, dijo en sus últimos momentos: “Voy a dar un terrible salto a las tinieblas”.  Carlos IX, el sangriento tirano, exclamó: “No sé donde estoy; pero estoy perdido, perdido para siempre”.

 

Estas son las palabras que salieron de labios de hombres impíos, asesinos e incrédulos. Oigamos ahora las últimas palabras de D.L. Moody, el gran evangelista que sacudió dos continentes con la predicación del Evangelio. Cuando estaba muriéndose dijo: “La tierra retrocede, el cielo se abre. ¡Dios me está llamando!”.  Juan Wesley, el fundador de la Iglesia Cristiana Metodista, dijo al morir: “Lo mejor de todo es que Dios está con nosotros.”  Martín Lutero, en el momento de su muerte, exclamó: “En tus manos encomiendo mi espíritu, Dios de verdad, Tú me has redimido”.

 

El cielo es una fuente de esperanza, de guía y de significado para todo creyente.

 

 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén