22 cosas qué dice la Biblia sobre Halloween

1. Los de la brujería deben morir bajo la ley. Ex 22:18; Miqueas 5:12

2. Es pecado de tratar de comunicarse con los espíritus. Lev. 19:31

3. Los que buscan a espíritus deben ser rechazados. Lev. 20:27

4. Deben morir los que buscaban a espíritus. Lev 20:27; 2ª Reyes 23:24

5. Dios condena la brujería, predecir el futuro, necromancia,  astrología, y lectura de manos. Deut. 18:10-1; Josué 13:22

6. Dios destruyó a los cananitas por sus costumbres y practicas  relacionados con la brujería. Deut. 18:10-12

7. La rebelión es como la brujería. 1ª Sam15-23

8. Saúl cuando era fiel a Dios limpió su país de la brujería.1ª Sam 28:3

9. Saúl buscó a un adivino porque pecado le estorbaba 1ª Sam 28:6-7

10. Dios le juzgó y le mató por su jugada con espiritismo  1ª Crón 10:13

11. Los pecados del Rey Manasés incluyeron observar los tiempos, mirar en agüeros, darse a adivinaciones, y consultaba a adivinos y encantadores  2ª Crón. 33:6.

12. Dios rechazó a Israel porque practicaba magia y comunicaba con espíritus malvados. Isaías 2:6

13. Es un insulto a Dios de consultar a los muertos en lugar de  consultar a Dios. Isaías 8:19

14. Un adivino tiene demonios. Hechos 16:18

15. Los verdaderos Cristianos no tienen nada de hacer con las cosas de las tinieblas (magia, brujos, y lo parecido). Hechos 19:19

16. La brujería es incluido en las obras de la carne, identificado con los que no van a heredar al cielo. Gál. 5:19-21

17. No hay brujos en el cielo. Apoc. 22:15

18. Las enseñanzas del espiritismo son doctrinas de demonios.

1ª Tim.4:1

19. Los demonios son sujetos al poder mayor de Dios, y tiemblan delante de Él. Santiago 2:19

20. El aumento en el espiritismo al final de esta época es un señal del fin de los tiempos y el juicio venidero de Dios. 1ª Tim. 4:1

21. Se enoja el Señor con el uso de encantos y brujería. Lev 19:26; Núm 24:1; 2ª Reyes 17:17, 21:6; 2ª Crón. 33:6;

22. No puede ser paz mientras que ha brujería.  2ª Reyes 9:22; Nahum 3,4

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén