HASTA QUEDAR LLENO.

Lectura: Juan 6:25-29

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.—Juan 6:35

Un amigo mío que vive en Singapur me contó algo sobre un antiguo saludo chino. En vez de decir: «¿cómo estás?», preguntan: «¿Comiste hasta quedar lleno?». Es probable que el dicho se haya originado durante una época en que escaseaban los alimentos, y muchas personas no sabían cuándo iban a comer otra vez. Cuando disponían de comida, era aconsejable comer hasta quedar satisfechos.

Después que Jesús hizo un milagro de alimentar a 5.000 personas con cinco panes y dos pececillos (Juan 6:1-13), la multitud lo siguió porque quería más comida (vv. 24-26). El Señor les dijo que no trabajaran por el alimento físico, que se corrompe, sino por «la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará […]. Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás» (vv. 27, 35).

Como seguidores de Jesús, debemos ayudar a los que carecen de una adecuada nutrición física. Y a todos, podemos compartirles la buena noticia de que nuestra hambre de paz interior, de perdón y de esperanza puede satisfacerse al conocer a Cristo como Salvador y Señor.

Jesucristo, el pan de vida, nos invita a acudir a Él a su festín del alma e insiste en que comamos hasta que quedemos llenos.

En cada corazón, hay un vacío que solo Cristo puede satisfacer.

Fuente: Nuestro  Pan Diario, Edición 2014

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén