2012: UN AÑO DE RETORNO DE LOS HIJOS PRÓDIGOS.

Hoy quiero declarar UN AÑO DE RETORNO DE LOS HIJOS PRÓDIGOS. En el Evangelio de Lucas, capítulo 15: versos 21 al 24, hay un relato de un hombre que tenía dos hijos. El más pequeño quería que su padre le diera su parte de la herencia. El padre se la dio, pero él se fue de la casa y viajó a un país lejano y gastó su dinero en una vida extravagante y fiestera. Por ese tiempo había gastado todo su dinero, y ninguna de las cosechas crecería en la tierra como resultado de una hambruna poderosa. El más joven de los hijos no tenía nada para comer, así que fue a trabajar como un sirviente rentado. Tenía un trabajo muy humilde: alimentar a los cerdos. Él hizo apenas dinero suficiente como para comer. Cuando el regresó en sí, se dio cuenta que incluso los sirvientes del padre tenían abundancia para comer y eran mejores de lo que él era. Él se hizo la idea que regresaría a su casa y le pediría perdón a su padre, esperando ser tomado sólo como un sirviente rentado. Pero cuando él regresó, su amado padre ya lo estaba buscando para que regresara, lo vio y fue movido a misericordia. Su padre corrió a su encuentro y lo abrazó. Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Pero su padre, al oír éstas palabras, regresó a su hijo al estado antes de haberse ido. Le dio el mejor traje, un anillo significando su autoridad como hijo, y unos zapatos nuevos. Luego prepararon un banquete y tuvieron una gran fiesta. Porque este era mi hijo muerto, y ha revivido; se había perdido, y fue hallado.

En el padre no existe ningún sentimiento de amargura o de rencor hacia su hijo. Durante todo el tiempo que duró su lejanía no ha hecho otra cosa sino aguardar el día en que su hijo retornara y viera aparecer su silueta en el horizonte. Porque él sabía que retornaría.

El Espíritu Santo ha dicho que en este año 2012, muchos hijos pródigos regresarán a casa. Muchas personas que  conocieron a Dios, le entregaron su vida, pero se alejaron por diversas circunstancias y regresaron de nuevo al charco del pecado. Escúchenme bien, este año, los alejados de Dios volverán a su casa, a ese primer amor con Cristo, que un día tuvieron y que se perdió.

Esposos (as) alejados del Señor volverán, hijos distanciados del Señor y de su familia volverán. Cristianos que un día formaron parte de tu Iglesia, volverán a integrarse a ella, y brillarán con una fuerza extraordinaria del amor a Dios.  El Señor tiene el bálsamo para tus heridas, tiene vestido nuevo para ti, tiene el mejor becerro para celebrar contigo, tiene anillo, tiene nuevo calzado y tiene fiesta preparada. Cada día, desde que te alejastes de Dios, Él ha esperado tu retorno, cada día ha salido a esperarte al camino. Sus pensamientos para ti son de bien y no de mal, quiero darte el fin que esperas, quiero restaurar tu vida, tu familia, tu ministerio, quiero restaurar tu visión. Te ama y este año es  el año de tu restauración, así lo dice el Señor.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén