APOCALIPSIS CAPÍTULO 17. CONDENACIÓN DE LA GRAN RAMERA

“Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo diciéndome: Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas;..” (Apocalipsis 17,1).

En esta visión, Juan muestra la derrota de la mujer llamada la gran prostituta y Babilonia la grande. ¿Quién es esta “gran ramera? Con la ayuda de una antigua moneda romana que retrata a la diosa Roma sentada sobre las siete colinas y de citas de historiógrafos romanos (17:9), los estudiosos interpretan que Babilonia es una referencia a Roma.

La figura de mujer sentada sobre muchas aguas sugiere el hecho de que Babilonia o la iglesia romana ejercerá dominio e influencia sobre un considerable número de naciones y pueblos en los días postreros.  El poder de la Iglesia católica será tal que, por lo menos en apariencia, llega a tener control de la bestia (anticristo). Sin embargo, probablemente en la mitad de la tribulación, los diez reyes y la bestia se vuelven contra la mujer (Babilonia, iglesia católica) y la destruyen hasta dejarla desolada, exterminándola físicamente y quemándola hasta hacerla desaparecer.

Cuando usted lee el verso 4: “Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, de piedras preciosas y de perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro”. No tiene que ser muy inteligente para comprender que estos son los colores de los cardenales católico romanos. Las vestimentas papales y cardenalicias están adornadas con joyas, piedras preciosas y perlas. El Vaticano es el estado más rico del mundo. Por medio de los concordatos recibe millones y millones de dólares al año de las naciones bajo este acuerdo. Cuando se habla del cáliz en la mano, usted debe saber que en la celebración de la misa en la Iglesia católica Romana se usa el cáliz, o sea la copa, Una mujer con una copa en la mano era uno de los símbolos de la idolatría derivada de la antigua Babilonia.

Usted sabe que el catolicismo empezó a adorar a María cuatrocientos años después de Cristo, antes no. El Papa León XII, en el año 1825, acuñó una medalla con su propia imagen grabada en el anverso. En el reverso, la Iglesia Católica Romana, simbolizada por una mujer llevando en su mano izquierda una cruz, y en la  derecha una COPA (el cáliz), con la inscripción alrededor: “Sedet Super Universum” (El mundo entero es su asiento) “Sentada sobre muchas aguas”. 

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén