APOCALIPSIS CAPÍTULO 13. LA TRINIDAD DIABÓLICA.

“Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia  que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo”. (Apocalipsis 13,1).

La primera parte de este capítulo presenta la aparición en el escenario mundial de un personaje descrito mediante la figura de la bestia (el Anticristo) que surge del mar, es decir de naciones gentiles, paganas. Dicho personaje posee características similares a las del dragón del capítulo 12. Posee siete cabezas (siete clases de gobernantes) y diez cuernos (diez reinos).

Esta bestia es sin duda el agente satánico por excelencia que ha de aparecer en estos tiempos postreros para promover la persona de Satanás entre los seres humanos. Será un ser fraudulento que intentará imitar al verdadero Mesías hasta el punto que pretenderá aparecer como alguien que ha muerto y resucitado. La prueba de que es un falso Mesías es que se dedica a blasfemar contra Dios, contra el lugar de la morada de Dios y contra los seres que habitan en el cielo con Dios. Este dictador mundial tendrá tanto poder como pocos emperadores en el mundo lo hayan tenido. Su gobierno durará tres años y medio, y perseguirá sin misericordia alguna a aquel que no lo adore. Hay pueblo de Dios que prefiere morir que someterse a su gobierno.

La segunda mitad de este capítulo, presenta la figura de otra bestia que surge de la tierra, es decir de  Israel, Esta segunda bestia será el falso profeta que acompañará al Anticristo. Su cometido principal es promover la persona de la primera bestia. Es probable que el falso profeta sea ascendencia judía puesto ue sus actividades serán primordialmente religiosas. Será capaz de hacer grandes señales como hacer descender fuego del cielo e infundir aliento a la imagen de la bestia para que hable,  y de esta forma, engañar con ellas a todos los moradores de la tierra.

Finalmente, este falso profeta impone a los habitantes de la tierra una marca o tatuaje que será colocado en la mano derecha o en la frente de los seguidores de la bestia. Sin esa identificación nadie podrá comprar ni vender nada. Esta marca será equivalente al nombre de la bestia y al valor numérico del nombre, es decir, 666. De esta manera, los malos hacen una parodia de la divina trinidad de Dios. El dragón corresponde al Padre, el anticristo corresponde al Hijo; y el falso profeta corresponde al Espíritu Santo. Así como Dios Padre da su poder a Jesús y el Espíritu le honra, el dragón da su poder al Anticristo y el falso profeta le honra.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén