APOCALIPSIS CAPÍTULO 11. LOS DOS TESTIGOS Y LA SÉPTIMA TROMPETA.

En el versículo 1 dice: “me fue dada una caña semejante a una vara de medir, y se me dijo: …. mide el templo de Dios”.  Este es el templo futuro que será edificado por los judíos en los últimos días de los tiempos de los gentiles. En este templo el Anticristo aparecerá en persona y demandará adoración divina (2 Tesalonicenses 2,3.4). El medir es un acto de juicio.

“Y daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio” (Apocalipsis 11, 3).

Aparecen en escena dos testigos sobrenaturales para que entreguen el mensaje de Dios en la zona de Jerusalén. Los dos testigos, son especialmente escogidos por Dios para llevar a cabo un ministerio profético que durará mil doscientos sesenta días, es decir, los tres años y medio finales de la semana setenta de Daniel. Estos dos testigos son otra ilustración en este libro que nos muestra que Dios está tan interesado por las almas que envía a dos mensajeros sobrenaturales para convencer a la humanidad.

Aunque no se identifica el nombre de dichos testigos, sí se da a entender algo de la naturaleza de sus ministerios. Esos dos hombres harán señales y  milagros semejantes a los efectuados por Moisés en Egipto y por Elías en tiempos de Acab. El ministerio de los testigos dura tres años y medio. Cuando acaban la tarea que Dios les encomienda. Sufren martirio a manos del Anticristo. Los moradores de la tierra festejan la muerte de los testigos y asumen que los siervos de Dios han sido vencidos. Sin embargo, Dios los restaura a la vida y los traslada al cielo. Simultáneamente con el ascenso del cielo de los dos testigos tiene lugar un terremoto que destruye la décima parte de la ciudad de Jerusalén y causa la muerte de 7 mil personas. Los sobrevivientes se ven forzados a dar gloria al Dios del cielo. Aunque podría ser una expresión de arrepentimiento genuino, es posible que solo sea un acto superficial sin significado salvador de ninguna clase.

El párrafo comprendido en Apocalipsis 11,15-19 es un trozo de suma importancia en el desarrollo del argumento del libro. Recuérdese que el tema central del Apocalipsis es la venida en gloria de Jesucristo. La segunda venida de Cristo será precedida y acompañada de juicios que culminarán con la destrucción del reino y gobierno que los gentiles han ejercido sobre las naciones de la tierra y el establecimiento de su reino de paz, justicia y santidad. Es entonces cuando la tierra será llena del conocimiento de Jehová (Isaías 11,9 y Habacuc 2,14).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén