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POBRE, SIENDO RICO

Número 210

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La Palabra de Dios dice en 2 Corintios 8,8-9 lo siguiente: " No les digo esto como un mandato; solamente quiero que conozcan la buena disposición de otros, para darles a ustedes la oportunidad de demostrar que su amor es verdadero. Porque ya saben ustedes que nuestro Señor Jesucristo, en su bondad, siendo rico se hizo pobre por causa de ustedes, para que por su pobreza fueran ustedes enriquecidos. "

Una señorita americana, cristiana, vino a hallarse por herencia en posesión de una cuantiosa fortuna que quiso administrar ella misma para fines caritativos.

Con tal objetivo se propuso acercarse a los pobres para conocerles y sintiendo que sus riquezas le eran un impedimento, colocó toda su fortuna en el banco de tal modo que ella misma no pudiera sacar nada en el término de un año. Alquiló una vivienda en uno de los barrios más humildes y trabajó para ganar su sustento. Así trabó muchas relaciones y en ocasiones fue ayudada por sus propios vecinos que compadecían su aparente desamparo. De esta forma llegó a conocer experimentalmente los apuros de la pobreza y aprendió a distinguir entre los menesterosos dignos y los vagos de profesión. Anhelosa esperaba el momento de poder manifestar su verdadera condición y así pudo levantar y ayudar a muchos cuando el tiempo se cumplió. Los mismos pobres sentían un respeto sagrado por aquella mujer que de tal modo se había sacrificado y trataban de evitar que nadie abusara de su bondad para que ella pudiese cumplir sus propósitos del modo más eficaz.

La palabra gracia se emplea en una variedad de formas en Nuevo Testamento, pero aquí el significado es, sin confusión posible, el de la generosidad. ¿ Cuán generoso era el Señor Jesús? Era tan generoso que dio todo lo que poseía por nuestra causa, para que nosotros fuésemos enriquecidos eternamente con su pobreza.

Él era rico en posesiones, poder, homenaje, comunión, felicidad. Se hizo de pobre condición, en Sus circunstancias, en sus relaciones con los hombres. A nosotros se nos apremia dar algo de dinero, vestido, alimento. Él se dio a Sí mismo.

Este versículo enseña la preexistencia de Cristo. ¿Cuándo fue Él rico ? ¡ Desde luego no cuando vino al mundo como el Bebé de Belén ! Él era rico en toda la eternidad pasada, morando con el Padre en los atrios celestiales. Pero se hizo pobre. Todo por causa nuestra, para que fuésemos enriquecidos con su pobreza. Debería ser nuestro mayor gozo dar al Señor Jesús, todo lo que somos y tenemos. ¡ Que Dios te bendiga !

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