SIENTO QUE ME ESTÁ DEJANDO EL TREN

“Siento que me está dejando el tren”. ¿Algunas vez has escuchado esa frase o se la has dicho a alguien?, es común escucharla en personas que “se creen” que están ya mayores y que según ellos ya se les está pasando el tiempo de que alguien especial llegue a sus vidas. Pero ¿Será que el tren los está dejando?, ¿Será que se quedarán a forrar Biblias por toda su vida?, ó ¿Habrá alguna oportunidad más para estas personas?

Las últimas semanas he tenido contacto con varias personas que creen que su tiempo se les está pasando, que el tren del amor los está dejando y que todavía no encuentran a su Adán del cual anhelan ser la ayuda idónea. Lo curioso de la mayoría de casos es que ¡Ya se creen viejos!, personas que pasan de los veintiséis años, personas que pasan de los treinta y algunos otros que pasan de los cuarenta y que todavía no han encontrado a la persona que llenará sus expectativas.

Y es que el hecho de ver a tus amigos de tu generación ya casados, con hijos y con una familia estable te hace pensar que el tren te está dejando o que simplemente tú no naciste para esto. ¡Qué error más grande! Creer que no naciste para esto, cuando Dios mismo dijo: “No es bueno que el hombre este solo”.

Tú no estás viejo para el amor, para el amor jamás se está viejo, ni para que Dios conteste. En la Biblia vemos hombres que ya eran de avanzada edad pero que no quedaron solos, el tren no los dejó, un ejemplo claro de esto es Booz aquel hombre que era recto delante de Dios, abuelo de Isaí padre de David. (Rut 4:18 al 22).

Booz era un hombre mayor que por ser pariente cercano del difunto esposo de Rut tenía la oportunidad de redimir a Ruth para restaurar el nombre del difunto. La Biblia no menciona que este hombre estuviese casado, pero sí que era un hombre mayor que no se consideraba joven, pues al ver el interés de Rut porque él la redimiera, Booz dijo: “Y él dijo: Bendita seas tú de Jehová, hija mía; has hecho mejor tu postrera bondad que la primera, no yendo en busca de los jóvenes, sean pobres o ricos”. (Rut 3:10).

Y es que Booz estaba alabando la decisión de Rut de preferirlo aun con una edad en donde él no se consideraba joven, en lugar de ir y buscar alguien que realmente fuera más joven que él.

Este es un ejemplo de que la edad no tiene nada que ver en el hecho de que en su tiempo Dios enviará a una persona que te escogerá, no por lo muy bonito(a) que seas, ni por la edad que tengas, ni por los bienes que poseas, sino porque Dios la enviará a tu vida para que te ame tal y como eres y para que viva contigo el resto de tu vida.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén