CREÍ

 2ª Corintios 5:7  “porque por fe andamos, no por vista”

Descubrí que la única forma de encontrar el favor de Dios, era por medio de la fe. Creí en lo que no se veía. Creer que a pesar de que nadie me creyera que Dios me hablaba, tendría que avanzar… púes creer para Dios es avanzar y no precisamente pensar.

El creer para Dios es mostrar obediencia y dejar aquello que nuestra aún afectada alma todavía ama. Aprendí a rendirme totalmente en su plan divino y dejarle que me llevará a conquistar lo que Él había designado para mí. Aprendí que después del dolor purificador viene el abrazo redentor del Padre. Entendí que para crecer hay que padecer el desprendimiento de mi ser. Entendí que antes de la gloria es necesario sembrar con lágrimas.

Comprendí que los más grandes anhelos de mi corazón no me pertenecían, púes habían sido plantados en mí antes de nacer por el dueño de mi ser. Comprendí que no tenía que ver palpablemente Su rostro para creer en Él, básteseme con respirar y vivir para creer.

¿Cómo no seguir avanzando por fe?, si Él tiene todo bajo control. ¿Cómo no seguir avanzando cuando nada puedo ver? , sí tengo la certeza que Él mora en mí. ¿Por qué desanimarme cuando Él está en silencio? , sí Él ha prometido que Su espíritu me sustentaría.

No sé qué esté pasando en tu vida, tal vez has estado caminando a tientas sin poder escuchar Su voz, tal vez estás caminado herido por haber obedecido a tu fe y fuiste lastimado, tal vez estás dudando qué Él cumplirá lo que prometió, tal vez no le encuentres pies ni cabeza al plan divino, tal vez el desanimo ha puesto pesadez en tu fe.

Más hoy te quiero decir que sea lo que sea que estés viviendo y hace tambalear tu fe; ya estaba contemplado cuando Él prometió que lo iba a hacer. Y si te salieres del camino de la fe, no se cumplirá tu promesa, no por Él, más por tu falta de creer. Yo te invito a que tengas calma y con ella; una y otra vez examines tu promesa. Esto alimentará tu espíritu y reafirmará tu andar en la promesa. No desistas ni desmayes, del tamaño de tu espera, del tamaño de la prueba, del tamaño del desierto: será el tamaño que tu creencia será recompensada.

Te lo digo de nuevo, no desistas ni desmayes, que lo que Él ha prometido es tan cierto como que Él te salvó; SOLO TIENES QUE CREER Y MOVERTE POR FE.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén