EL SEÑOR ESTÁ ENTREGANDO ORO A LA IGLESIA.

El Espíritu Santo, en las últimas revelaciones, ha dicho, que el Señor está entregando oro a la iglesia, pero fácilmente el enemigo se lo sustrae, ¿por qué se pierde tan sencillamente el oro? La iglesia no está usando sus armas para pelear, no está comprometida con el Señor, es inestable, está a medias, muchos andan de aquí para allá, o sea de Iglesia en iglesia, y no se afianzan a ninguna. La iglesia está distraída, se le olvidó conquistar, es decir, ya no siente la pasión del primer amor por llevar almas a Jesucristo. Además, a la iglesia le falta docilidad, dejarse formar y moldear por el Señor.

Usted debe recordar que nuestro Señor es el mismo ayer, hoy y siempre, Él nunca cambia. Dice Malaquías 3:6 “Porque yo Jehová no cambio;..”. Leemos en Santiago 1:17 “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación”. Esto quiere decir que Dios no cambia. Es decir, si Dios hizo algo en el pasado, también lo hará en el presente.

El Señor prometió liberar a Israel de la opresión y esclavitud egipcia, y además darle riqueza, entre ella iba oro.  Leemos EXODO 3,21-22: “Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los egipcios, para que cuando salgáis, no vayáis con las manos vacías; sino que pedirá cada mujer a su vecina y a su huésped alhajas de plata, alhajas de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos y vuestras hijas; y despojaréis a Egipto”.

En una sola noche Dios hizo multimillonario al pueblo que durante más de cuatrocientos años fue esclavo y vivió en pobreza, sin vida propia y bajo el acoso de sus enemigos, pero en un abrir y cerrar de ojos, el panorama de su vida cambio por completo. Lea en EXODO 12, 31. 32. 35 -37: “E hizo llamar (Faraón) a Moisés y a Aarón de noche, y les dijo: Salid de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel, e id, servid a Jehová, como habéis dicho.  Tomad también vuestras ovejas y vuestras vacas, como habéis dicho, e idos; y bendecidme también a mí. E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, pidiendo de los egipcios alhajas de plata, y de oro, y vestidos.  Y Jehová dio gracia al pueblo delante de los egipcios, y les dieron cuanto pedían; así despojaron a los egipcios……… y les dieron cuanto pedían;..”

Por esto nos damos cuenta, de que el mundo y sus riquezas están guardadas para los hijos de Dios, siendo el favor y la gracia una manifestación del pacto que Él ha hecho contigo, por eso cree a Dios y confiesa tener favor y gracia delante de los hombres, tu jefe, tu familia, etc.

Dios había profetizado, 400 años antes que iba a hacer esto con el pueblo. Génesis 15:14 lo dice “Mas también a la nación a la cual servirán, juzgaré yo; y después de esto saldrán con gran riqueza.” Aquí estaba Dios revelando lo que le sucedería a Israel 400 años después, no saldrían con las manos vacías, cosas materiales.

EL Salmo 105,37 nos recuerda esta historia: “Los sacó con plata y oro. y no hubo en sus tribus enfermo. ...

Dios está preparando enviar las más grandes bendiciones sobre la Iglesia, este es el tiempo de preparación para lo que viene, porque si Dios le dio oro a Israel, en este tiempo dará oro a la iglesia. Pero si la Iglesia no se corrige, lo que el Señor va a enviar en un momento, en una noche, lo va a perder al día siguiente. Es tiempo de revisarnos para que cuando caiga el oro del cielo, lo podamos administrar y conservar hasta el momento del arrebatamiento de la Iglesia.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén