LOS TRATADOS MENONITAS SON COMO ORO.

En este año hemos evangelizado con tanto tratado y Revistas Bíblicas, que se nos agotó todas las reservas que teníamos, incluso, hemos dejado de enviar a las naciones porque tenemos que producir de nuevo, y eso requiere mucha inversión. Quiero aclarar, hemos distribuido millones de tratados y somos muy pocos. En nuestro ministerio si acaso hay 30 asalariados, como dice mi esposa: “Somos pocos haciendo el trabajo de muchos”. Entonces, el Espíritu Santo, nos ha pedido que evangelicemos nuestro patio, o sea, nuestra ciudad. El problema es que se nos agotaron todos los tratados, y al Señor le urge que llevemos la Palabra. Yo le estaba pidiendo luz al Espíritu Santo: ¿qué hacemos Señor? Como siempre, Dios tiene una respuesta para todo. A través del profeta, el hermano Dennis, el Espíritu nos dijo: “Así como se prepara un terreno para la siembra y se quema para quitar la basura, así está preparado este Valle. Yo tengo la semilla para plantarla. También traeré semilla de importación. Ustedes tienen que estar atentos de que la tierra no se contamine. Tienen que tirar la palabra para que se mantenga limpia, porque yo les diré cuando se debe de poner esa semilla. A ustedes les mandaré mucho fruto, y quiero que de ese fruto den primicias. No quiero que se desanimen. Quiero que estén atentos a mi voz porque vendrán nuevos anuncios. QUIERO QUE PARA MAÑANA TRAIGAN MANÍ CON SAL”.

A través del profeta, el Señor dijo: 1- Que Él tenía semilla, que no nos preocupáramos. 2- Que esta semilla (Palabra de Dios) era de importación, o sea, de afuera. 3- Que no debemos permitir que la tierra se contamine. ¿por qué dijo eso? Esto está ocurriendo en el mes de mayo, y en este mes hay mucha fiesta idolátrica en nuestra ciudad, tales como la fiesta patronal a San Isidro Labrador, donde se consagran las tierras, la agricultura y a los agricultores a este hombre que ya está muerto. También hay muchos rezos a María, por ser el mes de mayo, mes de María. Entonces, el Señor quiere que no dejemos de repartir la Palabra que es la que lava toda esta idolatría. 4- Nos pide realizar como acto profético comer Maní con sal, como una forma estratégica para liberar la Palabra, y así derrotar a Satanás que se ha estado oponiendo.

Después de esta profecía, se nos abren las puertas, para adquirir los tratados a un costo bajísimo, en la PUBLICADORA LA MERCED, en Costa Rica (teléfono (506) 24 65 00 17 fax: 506-2465-0018 email:  [email protected]),. En Estados Unidos la entidad es la siguiente: Publicadores Lámpara y Luz. Teléfono: (505)-632-3521 fax: (505)-632-1246, email: [email protected]  . Estos tratados son de los Menonitas, pero son de una gran variedad de temas, calidad y belleza en su diseño. Les compramos a ellos los tratados, y de nuevo, hoy nos encontramos repartiendo esa maravillosa Palabra.  Hemos distribuido aquí en Pérez Zeledón, en menos de dos meses, cerca de ciento cincuenta mil tratados. Quiero externar que esta literatura anabautista es de sana doctrina bíblica.

El Señor ha dicho que Él no quiere una Iglesia somnolienta. Para "movilizar a la iglesia somnolienta", se debe pensar en términos de evangelización. Es decir que el objetivo es que la iglesia despierte a su responsabilidad evangelizadora. Que llegue a tener la convicción que la evangelización no es simplemente tarea de un grupo de personas, sino que todos deben afrontar la acción: "que sean el uno para que el mundo crea". Necesitamos ser como aquel gran número de creyentes que se decía "trastornan el mundo entero" (Hechos.17:6).  Que se llene la Iglesia de Cristo de discípulos. Comenzaron doce discípulos. Antes de Pentecostés, eran 120. Dentro de poco había 3.000 creyentes, luego 5000 (Hechos.1:15, 2:41; 4:4). Finalmente, al autor dice que "millares han creído" (Hechos 21:20) como significado que el número era prácticamente incalculable.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén