SEMANA SANTA Y CRISIS DE LA IGLESIA CATÓLICA

El Vaticano inicia la Semana Santa de este año en medio de una de las peores crisis de su historia, luego de que según el diario The New York Times (NYT) el Papa Benedicto XVI no actuó para sancionar a sacerdotes acusados de pederastia (28 marzo 2010).

El diario estadounidense publicó en días recientes que siendo aún cardenal de Munich, Joseph Ratzinger permitió que un sacerdote alemán fuera reasignado en 1980 a sus tareas pastorales con niños al tiempo que se sometía a terapias por haber abusado de menores. El Vaticano negó que el entonces cardenal Ratzinger se hubiera enterado de la rehabilitación del prelado alemán. 

Días más tarde, fue publicada otra investigación que acusaba al Papa de haber encubierto otros casos de pederastia. El cardenal Ratzinger supo por cartas que le enviaron cardenales estadounidenses que un sacerdote de Wisconsin abusó de más de 200 niños sordos entre 1950 y 1974, y no lo sancionó, según reportó The New York Times la semana pasada.

Hasta 2005, el cardenal Ratzinger encabezó por 24 años la Congregación para la doctrina de la fe, la oficina del Vaticano que decide si los sacerdotes acusados de conductas ilícitas deben ser apartados del sacerdocio o sometidos a un tribunal canónico.  Los casos de los sacerdotes alemán y estadounidense, se sumaron a los de docenas de víctimas de pederastia que fueron encubiertos por la Iglesia católica de Irlanda, y por los que el 21 de marzo pasado el Papa Benedicto XVI ofreció disculpas públicas. “Enfrentamos la mayor crisis institucional en siglos, posiblemente en toda la historia de la Iglesia”, apuntó un editorial del viernes pasado del Reportero Nacional Católico (NCR, por sus siglas en inglés), el más influyente medio de esta religión en Estados Unidos. El periódico urgió además al Papa a explicar su papel en el encubrimiento del Vaticano de los abusos de varios sacerdotes y opinó que de esa respuesta dependería el futuro de la Iglesia en “las décadas, si no en los siglos, por venir”.  Las explicaciones son cada vez más solicitadas a la luz de nuevas revelaciones de abusos por parte de sacerdotes de otras partes del mundo.

Por otro lado, .- La presidenta de Suiza, Doris Leuthard, manifestó estar a favor de la creación de una lista nacional de sacerdotes pedófilos y de llevarlos ante la justicia para ser juzgados, informó hoy el diario suizo Sonntags Zeitung. Leuthard afirmó que la Iglesia debe asumir su responsabilidad, ya que los autores de estos delitos sean laicos o religiosos deben ser juzgados de la misma forma.

El asunto de la pederastia en la iglesia católica no es nada nuevo; los delitos sexuales del clero contra menores son hechos graves que ocurren hace siglos, encubiertos y tolerados por las estructuras superiores eclesiásticas, incluyendo a las del Vaticano.

Para abundar en detalles recomiendo leer el libro “Pederastia en la Iglesia católica” (Pepe Rodríguez. España 2002), quien afirma: “A un cura que abusa sexualmente de menores se le suele trasladar a parroquias cada vez más humildes -bajo la creencia de que la gente con escasos medios económicos y culturales soporta mejor los abusos no tiene recursos ni credibilidad para enfrentar a la Iglesia-, aunque, cuando el escándalo comienza a estallar o amenaza con hacerlo, es muy común enviar al clérigo a otro país. El destino más habitual es Latinoamérica.”. “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”(Mateo 18,6). Jesús advierte que cualquiera que dañe a algún niño(a) recibirá un severo castigo. Caerá juicio de Dios sobre esa persona o institución. Esto es precisamente, lo que le está sucediendo a la Iglesia Católica.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén