MARÍA ENSALZADA POR EL CATOLICISMO.

La Iglesia Católica Romana le adjudica a la virgen María atributos que las Sagradas Escrituras ni mencionan ni respaldan. Estos atributos, lejos de ser necesarios como parte de la Obra Redentora de Cristo, adjudican a María un “aire místico” que predispone al fiel a que le rinda y tribute honores y culto de veneración a una criatura, induciéndolo a que cambie, consciente o inconscientemente, la Verdad de Dios por la mentira (según palabras del apóstol Pablo)
"... habían colocado la mentira en el lugar de la verdad de Dios, dando culto y sirviendo a las criaturas en lugar de adorar al Creador, solamente el cual es digno de ser bendito por todos los siglos. Amén." (Romanos 1:25)

Si se le pregunta a cualquier fiel católico si “adora a la Virgen”, la respuesta más segura será: “por supuesto que NO”.  Pues el católico se imagina que “adorar a otros dioses” significa postrarse sobre sus rodillas y con los brazos estirados y las palmas hacia el piso hacer rítmicos movimientos ascendentes y descendentes, al mejor estilo dios brujo africano. Y, por supuesto, no es el caso de quienes veneran y dan culto a la Virgen, con sus rezos, sus velas, sus caminatas de rodillas hasta los pies de la propia estatua (Ejemplo: una señora de avanzada edad -abuela seguro- hace malabarismos para subir una escalera de rodillas, con una vela encendida en cada mano), sus procesiones cargando una estatua en sus hombros mientras otros le arrojan flores, etc. Por eso, más allá de toda expresión espiritual de culto que le realice a la Virgen (por exagerada que sea), de ninguna manera entenderá que ESO significa adorarla.

Veamos lo que dice el Catecismo Católico sobre María: « Santísima » (·975)    Inmaculada - sin pecado » (· 490/ 494) - « Asunta en cuerpo » (·966, 974)  - « Virgen Perpetua » (· 499) - «Miembro muy eminente de la Iglesia » (· 967) - « constituye "la figura" de la Iglesia » (· 967) - « Reina del Universo » (· 966) - « Honrada con culto especial » (·971) - « Madre de Dios » (·971)  - « Abogada » (·969) - « Auxiliadora » (·969) - « Socorro » (·969) - « Mediadora » (·969) - « Trono de la Sabiduría » (·721) - « Nuestra Madre » (·26) - « Nueva Eva » (·975) - « Madre de la Iglesia » (·975, 963), etc. Todas estas referencias de veneración  a María están contempladas en las letanías que se le rezan en el Rosario a la Reina del cielo.

Si damos culto o veneramos a una criatura, sea en el momento que sea y por las circunstancias que sean (por un favor recibido gracias a la supuesta intercesión sobrenatural de esa criatura a través del Rosario, o porque nos han enseñado que es nuestra “madre espiritual”, o por lo que sea..), en lugar de al Dios Creador, no estamos en la Verdad, sino que la hemos cambiado por la mentira. (Romanos 1:25).

La Iglesia Católica pregona la conveniencia de acudir a “la Virgen” ya que su “corazón de madre amorosa no podrá resistirse a satisfacer nuestros ruegos...”, ni Jesús se “resistirᔠa conceder "lo que Su propia madre le pida en intercesión..." No por nada Satanás ha sido definido por el Señor como “padre de mentiras” (Juan 8:44).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén