¡DEJA YA DE REZAR LA REINA DEL CIELO!

“Entre todas las mujeres que han vivido, la madre de Jesucristo es la más celebrada, la más venerada… Entre los católicos, la Madona es reconocida no sólo como la Madre de Dios, sino también, de acuerdo con los papas modernos, como Reina del Universo, Reina del Cielo, Asiento de la Sabiduría, e incluso Esposa del Espíritu Santo”. (Revista Time, “¿Criada o feminista?”, 30 de diciembre de 1991, págs. 62-66).

La mayoría de los adherentes a la fe católica se refieren alegremente a la Virgen María como la Reina del Cielo y entienden este término como uno de cariño, amor y adoración. ¿Es este un término bíblico o un título pagano? ¿Está complacido Dios con este título o está fuertemente disgustado?

Todas las apariciones de María muestran un especial interés en enfatizar el rezo del Rosario. Bernardita dice que la virgen tenía en sus manos un Rosario de cadena amarilla y de cuentas  blancas y gruesas, muy apartadas una de otras. Cuenta la niña que la dama, vestida de blanco le sonreía dulcemente sin dejar de rezar el Rosario. Lucía, por su parte, cuando aprendió a escribir manifestó que la virgen de Fátima sostenía en sus manos un Rosario de granos blancos, como perlas, terminando con una crucecita de plata bruñida”. Casi en todas las apariciones, la virgen ha aconsejado el rezo del Rosario diciendo: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo”. En el curso de la tercera aparición, el 13 de julio de 1917, Lucía dice que la virgen “insistió por tercera vez sobre el rezo del Santo Rosario en honor de la Virgen”. Es decir, que la virgen buscaba su propio honor y se rezaba allí a sí misma.

Lo que estamos encontrando aquí son vírgenes que se consideran cristianas, practicando y recomendando costumbres paganas. Porque el lector medianamente versado en la Historia de los pueblos sabe que el uso del Rosario es una antiquísima costumbre pagana. Pero hay más, independientemente de la aberración que supone que una virgen que dice venir de parte de Dios aconseje la práctica de una costumbre pagana, está ese acto contradictorio de la supuesta virgen pidiendo rezar  el Rosario en su propio honor. ¿Por qué afán de ser exaltada a sí misma de parte de la virgen del Rosario?

Era costumbre muy arraigada entre las matronas romanas dirigirse a Juno (Diana) llamándola "Romana Reina del Cielo"; las vestales consagraban su virginidad a la diosa del fuego; y a la diosa Ceres se le llevaban ofrendas simbólicas de trigo de los campos (Jeremías 44:17-19 y 25). "Los hijos cogen la leña, y los padres encienden el fuego, y las mujeres amasan la masa, para hacer tortas a LA REINA DEL CIELO [...] por provocarme ira" (Jeremías 7:18).

Pero el cristianismo no tenía diosas de ninguna clase porque como dice san Pablo, en el reino de Dios "no hay varón ni hembra" Por esto los neófitos medio convertidos del paganismo, hallaron en falta una persona femenina que adorar: y existiendo entre los recuerdos venerables de aquella santa mujer que fue madre del Salvador, la idolatría tan arraigada en sus corazones empezó a manifestarse tributando a ella honores similares a los que hablan estado rindiendo a las diosas de su religión pagana.  

Rezar a la Virgen María es lo mismo que hizo Israel al venerar a la Reina del Cielo, y que provocó a ira a nuestro Señor. ¡Por el amor a Dios, deja ya de rezarle a la Reina del cielo, llamada hoy día virgen María!

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén