LA BIBLIA DICE QUE MARÍA TUVO QUE PURIFICARSE.

Si María era inmune al pecado, entonces no tenía inmundicia; y por lo tanto, no tenía porque purificarse. Sin embargo, María al dar a luz quedó inmunda según la ley y tuvo que cumplir con el rito de purificación como cualquier mujer de su tiempo. La Biblia dice lo siguiente cuando José y María presentaron a Jesús: “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a la ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor” (Lucas 2:22)

Fueron a presentar a Jesús, de acuerdo a la ley que se describe aquí: “Habla a los hijos de Israel y diles: La mujer cuando conciba y dé a luz varón, será inmunda siete días; conforme a los días de su menstruación será inmunda. Y al octavo día se circuncidará al niño. Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre; ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta cuando sean cumplidos los días de su purificación.” (Levítico 12:2 al 4)

Es palabra de Dios, nada que hacer. Como cristiano que ama a Dios no puedo creer en una doctrina que no se sustenta en su perfecta palabra, y que incluso, al contrario, la rechaza. Desde el punto de vista bíblico y objetivo, podemos decir que la doctrina de la Inmaculada Concepción de María no es de Dios. Surgen interrogantes como: ¿Por qué el catolicismo romano se empeña en que sus fieles se acerquen a María en vez de a Jesús directamente?

Detrás de todo esto podemos ver una maquinación para que se pierda el horizonte y la meta a la cual pretendemos llegar. Nuestra mirada no tiene que estar en un hombre o una mujer, nuestros ojos tienen que estar en Jesús: “Puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.” (Hebreos 12:2)

Quizá muchos católicos pensarán que menospreciamos a María, que no la queremos, por malinterpretar nuestras exhortaciones contra la idolatría. Nuestra amada María es objeto de nuestra estima y digna de ser un buen ejemplo a seguir para todos nosotros. Ella está con Jesús porque ella puso los ojos en él para alcanzar la salvación, lo cual es exactamente lo que tenemos que hacer nosotros. El objetivo de estos tratados no es el de ofender a ninguna persona u organización, sino que lo que se persigue es descubrir si ésta creencia de la Inmaculada Concepción tiene fundamento en la Palabra de Dios, o no es más que otra de las invenciones de la organización romana. Amigo (a), si realmente te consideras cristiano (a), te invito a que nos despojemos de todo prejuicio y puedas analizar esta temática lo más objetivamente posible, todo a la luz de la Biblia.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

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