Donar

MANSEDUMBRE. Capítulo 13

Número 1886

ImprimirCompatir por email

Ver tratado en forma impresa

El octavo fruto del Espíritu Santo, del Tercer Grupo: Para con nosotros mismos, es la MANSEDUMBRE. . La Biblia dice: "Mas el Fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; Contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22-23).

Esta es otra virtud que se desarrolla en nuestra vida cuando somos controlados por el Espíritu Santo. Cuando oímos la palabra manso siempre pensamos que se trata de debilidad, al contrario manso es una palabra poderosa del Nuevo Testamento, quiere decir: “tener el poder siempre bajo control.” 

Jesús es el ejemplo supremo de una persona mansa. ¿Fue Jesús débil? En ningún momento, solo observémoslo en el templo reprendiendo el pecado con  tanta autoridad, el era un hombre tan fuerte pero al mismo tiempo tan manso. El dice: “aprended de mi que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas” Mateo 11:29. El filosofo griego Aristóteles escribió hace muchos años que: “la persona mansa ni pierde los estribos al apuro, ni tampoco deja que le pisen el poncho.” 

La mansedumbre no se enfurece contra las personas que no debe de enfurecerse ni tampoco deja de  enfadarse contra las personas que debe de enfadarse. Debemos pedirle a Dios que desarrolle en nosotros un espíritu de mansedumbre.

La palabra “mansedumbre” se traduce del griego “praotes” que significa: Mansedumbre y humildad (Strong 4236).

La mansedumbre es una obra efectuada en el alma para con Dios, ya que dispone al espíritu humano a aceptar los tratos de Dios, por eso el mayor ejemplo de mansedumbre es nuestro Señor Jesucristo (Mateo 11:29), y por ello dijo que teníamos que aprender de Él (Efesios 4:2; Colosenses 3:12).

Pablo instruye a los cristianos para que muestren mansedumbre para con todos los hombres (Tito 3:2), porque así conviene a “los escogidos de Dios” (Colosenses 3:12).

Por otro lado la Biblia nos demanda dar frutos de mansedumbre con todos, veamos algunos ejemplos:

A. Los ignorantes y descarriados, 1 Corintios 4:21; Gálatas 6:1. Dios quiere que mostremos esta virtud hacia quienes no saben del Señor y con los descarriados, porque advierte el peligro de que podamos caer en algo peor.

B) Con los que se oponen al Evangelio, 2 Timoteo 2:25 Es difícil mostrar mansedumbre hacia los que contienden contra de Dios; por ello debemos pedirle al Señor que llene nuestro corazón de esta virtud para que podamos, con amor, atraer a las almas perdidas.

Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico:
mcalderón@casadeoracióncr.com

¿Quieres leer más?
Visita otros tratados de este tema
Busca tratados con contenidos similares

Oración de aceptación en audio:

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad desalvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en elLIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén

 

Comentarios en Tratados del sitio

Casa de Oración 2008