ES HORA DE DECIR LA VERDAD A LOS CATÓLICOS. Nº 2.

“Hay camino que al hombre le parece derecho; Pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 14,12).

¿Cuántas veces una señal de carretera nos ha salvado la vida? PELIGRO- CURVA CERRADA, nos dice una. Lo advertimos a tiempo, disminuimos la velocidad y atravesamos sin novedad un tramo peligrosísimo. El Departamento de Obras  Públicas tiene la responsabilidad de señalar claramente los lugares peligrosos para proteger la vida de los viajeros. No cumplir este deber sería negligencia criminal.

¿Y acaso los obreros del Señor no tenemos la responsabilidad de marcar bien el camino de la vida? ¿No nos corresponde señalar los lugares peligrosos para evitar que los viajeros católicos se aparten de la sana doctrina y sufran la tragedia eterna?

Es urgente que los católicos se den cuenta que sus orígenes no son los que se les ha enseñado. “La Iglesia Católica Romana sostiene que su origen se encuentra en la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo aproximadamente en el año 33 de nuestra era. La iglesia Católica se proclama a sí misma como la Iglesia por la que murió Jesucristo, la Iglesia que fue establecida y construida por los apóstoles. ¡Nada más lejos de esa realidad!.

Sí, predicamos el evangelio a los católico-romanos, porque les amamos con el amor del Señor. Nuestro pleito no es con el pueblo católico, sino con el sistema que le mantiene sujeto a una liturgia y a unos sacramentos que nunca pueden salvar a nadie. Y en medio de tanta religión de invento propio que practican, mantienen al pueblo ignorante de grandes verdades bíblicas que, sabidas, le libraría de su esclavitud espiritual. "Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres" (Juan 8:32)

Los católicos necesitan escuchar esta maravillosa verdad, meditar en ella, y creerla de modo que abandonen el sistema de mediadores e intercesores que el Catolicismo Romano pone entre ellos y Dios. Una de las cosas que el Catolicismo hace es robar al Señor Jesús de Sus títulos y ministerios, y distribuirlos entre María y los demás santos. Por ejemplo, ¿quién es el católico que no sabe que María es llamada: "Nuestra Señora del Perpetuo Socorro", o "María Auxiliadora"? Pero, ¿para qué vamos a necesitar el socorro de ella, puesto que Hebreos 7:25 dice que el Señor Jesucristo: "puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios"? ¿Acaso no es esto suficiente y completo? ¿Le falta interés o poder a Jesucristo para salvarnos? ¡No! ¿Por quién debemos acercarnos a Dios, buscando el socorro? ¡Por Jesucristo! La Biblia no dice: "A Jesús por María", sino "A Dios por Jesús" (Hebreos 7:25). El Señor Jesucristo es totalmente capaz de darnos auxilio en todas las vicisitudes de la vida. Él es el Buen Pastor ( Juan 10).

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén