BENIGNIDAD. Capítulo ·10

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1882...(amabilidad) es parte del "vestido" del cristiano y debemos ponérnoslo. El apóstol Pablo exhortó a la iglesia de Colosas: “Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia”. (Colosenses 3:12).

La benignidad (amabilidad), empieza en el corazón. "Había un hombre que tuvo un transplante de corazón. La operación fue un fracaso total. Porque el hombre era un hombre malo y el corazón era un corazón amable. Su cuerpo simplemente lo rechazó”. (Helen Brenneman). 

La Biblia nos cuenta de un exitoso transplante de corazón: "Les daré un nuevo corazón, y les infundiré un espíritu nuevo; les quitaré ese corazón de piedra que ahora tienen, y les pondré un corazón de carne. Infundiré mi Espíritu en ustedes, y haré que sigan mis preceptos y obedezcan mis leyes". (Ezequiel 36:26-27).

San Pablo amonestó, diciendo: "Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. Más bien, sean bondadosos y  compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo”. (Efesios 4:31-32).

A. La Biblia muestra que la amabilidad, costosa para nosotros, PRODUCE RESULTADOS POSITIVOS: "El que es bondadoso se beneficia a sí mismo". (Proverbios 11:17) . Otra versión dice “Compadécete de los demás y te harás bien a ti mismo; pero si les haces daño, el daño te lo harás tú”.

B. LA AMABILIDAD ABRE LA PUERTA PARA EL SERVICIO. Bernabé, el Consolador, vendió un terreno y dio el dinero para el auxilio de los santos (Hechos 4:37). Era sensible a las personas lastimadas en necesidad de ayuda. Después el Espíritu lo llamó como el primer compañero misionero del apóstol Pablo.

C- LA AMABILIDAD TAMBIÉN ENSUAVIZA EL CORAZÓN DURO Y ENOJADO DE LOS HOMBRES: “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor”. (Proverbios 15:1).

Es imposible producir la genuina amabilidad cristiana como está descrito en Gálatas 5:22 por nosotros mismos. Se requiere un nuevo corazón. Después sigue un proceso de crecimiento, que solamente sucederá cuando nos sometamos y obedezcamos al Espíritu Santo.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén