¿Qué debemos hacer cuando nos hallamos presos en las garras de ese gigante llamado chisme? Primero, tratarlo como un pecado. No hay que decir: "Bueno, parece que he adquirido un mal hábito. Sería bueno dejarlo. Voy a procurar dejarlo." En lugar de eso, hay que encararlo honestamente, y tratarlo como pecado, como es.
¿Qué es lo que haces con el pecado? La Biblia dice que hay que confesarlo Una de las razones por las cuales continuamos hiriendo a otros con nuestros chismes es que nunca hemos considerado al chisme como un pecado. Por tanto, hay que decir: "Señor, yo soy un chismoso; eso es lo que soy. Soy, pura y sencillamente, un chismoso." Cuando empezamos a considerarlo un pecado, Dios puede ayudarnos. 1ª Juan 1:9 dice: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad."
La segunda cosa que debemos hacer con el pecado del chisme es abandonarlo. Proverbios 28:13 dice: "El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia." No solamente debemos llamar pecado al chisme y confesarlo, sino que debemos apartarnos de él y pedir a Dios misericordia, de modo de no continuar pecando en esa manera.
Entonces, cuando rendimos nuestra voluntad a Cristo, El puede cumplir Su voluntad en nosotros. Filipenses 2:13 dice: "Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad." Cuando le entregamos a Dios nuestra voluntad, El cambia nuestra conducta. Debemos decirle: "Señor, por la gracia de Dios, no voy a ser ya más esa clase de persona, ni a hacer tal y tal cosa. Ya no voy a ser la clase de persona que hiere a la gente por las cosas que dice. Por tu gracia, Señor, y con tu ayuda, no voy a continuar haciéndolo." Ríndele tu voluntad a Dios.
Cuando oímos un chisme acerca de nosotros mismos, nos damos cuenta de que puede ser un gigante muy difícil de vencer. Nos lastima, y nos puede dejar amargados.
Debemos enfrentarlo con honestidad delante de Dios , y no permitir que nos derrote o que nos amargue la vida, haciéndonos perder amigos. Debemos aceptar lo que es verdad, y desechar el resto. Debemos ser capaces de decir: "Bueno, después de todo, lo que dicen es verdad, y lo mejor que puedo hacer es tratar de componerme;" o si no, "Lo que dicen no es cierto, y por la gracia de Dios , seguiré adelante, viviendo delante de Dios ."
Pastor Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico: mcalderón@casadeoracióncr.com
ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO
Yo confieso que soy un pecador (a) en necesidad de salvación. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo (a). Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal; perdona mis pecados e inscribe mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén
Comentarios: