FRUTO Y SEMILLA. Capítulo ·4

Es hermoso e interesante notar en la Biblia, que Dios nos habla de sí mismo como un Sembrador (Mt.13:37), el cual esparce la semilla que es la Palabra de Dios (Lc.8:11), que es Cristo (Jn.14:24) y también de cómo está atento al aparecimiento del fruto (Mt.13:8,26). Esto nos deja ver, que Dios se interesa en que seamos productivos (Lc.19.26), que devolvamos multiplicado (con fruto) lo que nos concedió (Lc.19.13, 16), para nuestra bendición (Lc.19:17). Al reordenar la Tierra, el Señor hace brotar los árboles que darán fruto según su género (Gn.1:11). A Adán lo había puesto en el huerto, entre otras cosas, para que lo labrara (Gn.2:15), para que dedicara tiempo al trabajo de la tierra. Dios está interesado en los frutos.

Nosotros, como nueva raza (1ª.Pd.2:9a), nueva criatura (2ª.Co.5:17), tenemos el llamado del Señor a fructificar para Él como sacrificio vivo, santo y agradable (Ro.12:1) ya que hemos sido trasladados de las tinieblas a Su luz admirable (1ª.Pd.2:9b). El fruto del Espíritu es un nombre colectivo, que agrupa nueve facetas, como unidad. Por estas nueve cosas (Gá.5:23b), el nueve en la Biblia, es número de fruto.

Un fruto es el producto final, perfecto, de un árbol maduro, que se inició con una semilla pequeña, la cual fue sembrada en un terreno previamente preparado, cuidándola, regándola, abonando el terreno, podando la planta. Según el Antiguo Testamento, el terreno se araba con yuntas de bueyes. Esto nos enseña que el Espíritu Santo ha puesto una semilla en nosotros, que debe ser cultivada, cuidando el terreno (alma) regándolo, abonándolo, etc. Por medio de los bueyes (ministros de Dios).

Como he dicho anteriormente, la palabra Fruto viene del griego Karpós que significa fruto (como arrancado), resultar en beneficio, descendencia. Usado “literalmente, es aquello que es producido por la energía inherente (propia) de un organismo vivo (Santiago 5:18). Usado metafóricamente, son las obras o actos, siendo el fruto la expresión visible del poder que obra interna e invisiblemente...(Mateo 7:16).” (Diccionario Vine). El fruto del Espíritu es la expresión del poder de ese mismo Espíritu que está obrando dentro de nosotros.

El Plan de Dios Es Que Toda Su Creación Fructifique (Génesis 1:22-24,28): Desde el principio la bendición de Dios es “fructificad y multiplicaos”. Dios nos da ejemplo: Dio a su Hijo Unigénito (Juan 3:16) como semilla (Juan 12:24) para llevar mucho fruto (Hebreos 2:10).

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén