FRUTO DEL ESPÍRITU. Capítulo ·1

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1862......

En la Iglesia de hoy. Además de los creyentes espirituales, también existen los carnales, los que no tienen amor, los iracundos, los que codician y sienten celos de los dones de otro, sin saber que los más perjudicados son ellos mismos.

El cuadro más triste en el mundo es el de un cristiano derrotado. Tiene la vida de Cristo en su interior, pero el Espíritu de Dios se ve enormemente contristado. Como resultado, la gloria del Señor ya no brilla sobre su rostro, sólo se pueden ver las sombras.

Los tiempos de dificultad, pueden ser también tiempos de gran crecimiento en Cristo. Si miramos a la vida y al poder de Su Espíritu en el interior, podemos llegar a ser fuertes en nuestras áreas de debilidad.

La luz siempre vence a la oscuridad. Lo oscuro no puede apagar la luz. Una vela puede quitar la oscuridad de una habitación entera.

Esto mismo es cierto en el ámbito del Espíritu. La luz del amor de Dios puede expulsar las sombras oscuras del miedo, la cólera y el pesar. De Hecho, el mejor fruto del Espíritu de Dios, puede desarrollarse en los tiempos más difíciles. En el   terreno de nuestra debilidad, Él perfecciona su fuerza. Su amor crece mejor cuando estamos en un escenario desagradable. Nuestra reacción natural en tiempos malos es devolver el golpe con ira o miedo. El Espíritu Santo, sin embargo, busca vencer el mal con el bien.

Cuando nos sometemos al Espíritu, el amor de Dios se hace mas fuerte en nuestras vidas. Nos convertimos en mejores cristianos y nos parecemos más a Jesús en nuestro carácter. Su gloria descansa sobre nuestras vidas y nos convertimos en una bendición para Dios, para los otros e incluso para nosotros mismos.

Considerando lo anterior, ¿no sugiere la sabiduría que escojamos cuidadosamente la semilla que esparcimos en la vida? Recuérdese: segaremos lo que hemos sembrado. No se puede mezclar la semilla de la carne con la del Espíritu y segar una cosecha pura. El intentar hacerlo perderá todo, porque la "cizaña", la semilla de la carne, condenará a Usted. ¿Por qué no consulta con la palabra de Dios para estudiarla, aprenderla, y obedecerla? ¡Viva aquí para Dios a fin de que podrá vivir allá con él eternamente!

Pero, hoy mismo--porque hoy puede ser la única oportunidad que Usted. tenga. ¿Como está sembrando los Frutos del Espíritu USTED?

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico:
mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén