FRUTO DEL ESPÍRITU. Capítulo ·1

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1861.....

Pero tenemos que obedecerle (su evangelio), para ser libres. Cuando los apóstoles predicaron el evangelio de Cristo, les dijeron a los pecadores que oyeran la palabra, que la creyeran, que se arrepintieran de sus pecados, y que, al confesar su fe en Cristo, fueran bautizados para perdón de los pecados. Cuando se es salvo al acatar, uno es añadido por el Señor a la iglesia, llegando a ser miembro del cuerpo de Cristo (la iglesia). Como cristiano, uno siembra para el Espíritu y eso traerá el fruto del Espíritu. "Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley" (Gálatas 5:22-23).

Pedro escribió a los cristianos: "vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor." Si estas cosas guían el modo de vivir de un hijo de Dios, él llevará los frutos del Espíritu. Así resultará en la vida eterna. Y si acaso Usted. quiere saber "¿hasta cuándo?", la contesta bíblica es "sé fiel hasta la muerte".

En la vida, hay solamente dos maneras de sembrar: o para la carne o para el Espíritu. Cada persona responsable está sembrando en una de estas dos maneras cada día de la vida. Mientras que vivamos y tengamos control de nuestra mente, estaremos sembrando de una manera o la otra. Así como no podemos detener las olas de la mar, y como no podemos parar el avance del tiempo, asimismo no podemos cesar de sembrar. Cada uno de nosotros es responsable para nuestra propia siembra. Usted. ni puede sembrar por otro, ni segar por otro. Usted. dará cuenta de sí mismo, y segará según haya sembrado.

Jesús siempre produce el fruto de "vida": el fruto del Espíritu. Satanás siempre produce el fruto de "muerte": fruto de la carne. Escogemos de qué árbol comeremos.

En tiempos de dificultad, a menudo somos tentados para reaccionar en armonía con nuestra vieja naturaleza pecaminosa. Si lo hacemos, estamos comiendo del árbol equivocado. Sólo traerá una nube de oscuridad y muerte sobre nosotros, y sobre otros. Además, cuanto más comemos, más deseamos y peor nos ponemos. Cuando alguien nos ofende, ¿qué es lo que sale de nuestra boca? ¿qué hay en nuestro corazón? ¿ira o mansedumbre? 

...Continúa Tratado 1863.......................... 

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico:
mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén