FRUTO DEL ESPÍRITU. Capítulo ·1

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1859.......

En la actualidad existen muchos que profesan ser “cristianos” y que pretenden ser “creyentes” por medio de sus palabras, pero no viven vidas que demuestran que están siguiendo al Salvador. Ellos están involucrados en la corrupción, la fornicación, el divorcio, el adulterio y otras impurezas que junto con los muchos males sociales han hecho que este mundo sea tan perverso y pecador como lo llegó a ser en el tiempo antiguo. La Biblia nos enseña claramente: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5.8).

"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Gálatas 6:7-8).

Pablo empleó una figura en este pasaje. Se refiere a un simple fenómeno natural para enseñar una gran verdad espiritual. Mucha gente conoce más o menos la jardinería. Dos vegetales muy comunes son la papa y la cebolla. Si uno mezcla las dos semillas, sería difícil separarlas sin plantarlas. Las simientes pueden ser mezcladas antes de  plantarlas, pero no en el producto final. Todos tenemos conciencia que toda semilla produce según su género. La semilla de papa produce papas. La semilla de cebolla produce cebolla. La semilla de cebolla nunca ha producido papas, ni lo hará. Y la semilla de papa no producirá cebollas.

Hay una ley que prohíbe esto. No es una ley hecha por humanos. Dios dijo, "Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así" (Génesis 1:11). Y todavía es así en toda la tierra.

La ley divina de la siembra y de la cosecha fue dada para nuestro bien y para nuestra protección. Uno no se atrevería sembrar un campo si no supiera lo que produciría. Si uno plantara cierto cereal esperando tener alimento, sufriría una gran pérdida si produjera espinos incomestibles.

Esta ley de Dios también es verdadera en cuanto a los reinos espiritual y moral también. Ésta es la lección que Pablo enseña al usar esta figura en Gálatas 6. Dijo que si uno siembra para la carne, corrupción segará. Y dijo lo mismo en otras palabras: "Porque la paga del pecado es muerte" (Romanos 6:23)

...CONTINÚA TRATADO 1861....

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén