FRUTO DEL ESPÍRITU. Introducción ·2

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1857... como por el Espíritu del Señor” (2 Corintios 3,18).

El trabajo de la iglesia y la obra del Espíritu Santo consisten en ayudar al cristiano a crecer y madurar en el proceso de esta transformación. “Hijitos míos, por quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en vosotros” (Gálatas 4.19). “Sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro” (1 Juan 3, 2-3).

Jesús siempre produce el fruto de "vida", el fruto del Espíritu. Satanás siempre produce el fruto de "muerte", fruto de la carne. Escogemos de qué árbol comeremos.

En tiempos de dificultad, a menudo somos tentados para reaccionar en armonía con nuestra vieja naturaleza pecaminosa. Si lo hacemos, estamos comiendo del árbol equivocado. Sólo traerá una nube de oscuridad y muerte sobre nosotros, y sobre otros. Además, cuanto más comemos, más deseamos y peor nos ponemos.

En ocasiones, estos rasgos mortales se quedan fijados en nuestro carácter. Cuando sucede esto, nos parecemos y actuamos más como el diablo que como el Señor.

El cuadro más triste en el mundo es el de un  cristiano derrotado. Tiene la vida de Cristo en su interior, pero el Espíritu de Dios se ve enormemente contristado. Como resultado, la gloria del Señor ya no brilla sobre su rostro, sólo se pueden ver las sombras. La historia puede ser diferente, muy diferente. Los tiempos de dificultad, pueden ser también tiempos de gran crecimiento en Cristo. Si miramos a la vida y al poder de Su Espíritu en el interior, podemos llegar a ser fuertes en nuestras áreas de debilidad.

Cuando nos sometemos al Espíritu, el amor de Dios se hace mas fuerte en nuestras vidas. Nos convertimos en mejores cristianos y nos parecemos más a Jesús en nuestro carácter.

En este estudio, el Espíritu Santo nos guiará ver más bien lo que somos que lo que hacemos. A través de la obra del Espíritu, Dios nos guiará para que lleguemos a ser la expresión de su gloria. Él desea imprimir en nosotros su carácter, lo que Él es, en y a través nuestro.

Dios desea usar los dones y talentos que nos ha otorgado: “Podemos ser mucho por lo que hacemos pero podemos ser deficientes por lo que somos”.

Necesitamos aprender a vivir lo que creemos, poner en práctica la Palabra de Dios y así llevar fruto y llegar a ser como Él en la vida diaria.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén