EL CHISME CAUSA DOLOR

El chisme es parecido a la crítica. Uno y otra muy pocas veces se basan en hechos. Algunas de las veces conocemos los hechos, pero sabemos contarlos de manera que hagan daño; o al menos nos damos cuenta de que es más que probable que harán daño a aquel de quien estamos hablando . Es una trampa en la cual es muy fácil caer, y debemos tener mucho cuidado para no caer en práctica tan extendida como es el chisme.

Si permites que este gigante te agarre por el cuello, no tardarás mucho en convertirte en un chismoso crónico. Andarás hablando de todo mundo, sin importar si lo que dices es verdad o no. Decimos cosas en tal manera que la gente se queda con un interrogante en su cabeza. Decimos: "Es una buena persona, pero ¿no has oído lo que dicen de ella?" Y usamos aquel misterioso tono de voz, como si un secreto eterno nos hubiera sido revelado. Por supuesto, exigimos: "¡No se lo digas a nadie!" El gigante del chisme realmente puede lastimar o despedazar a otros.

Alguien dijo: "incluso el chisme y la crítica que intentan ser positivos no se quedan así por mucho rato." Si realmente queremos ayudar, tal vez deberíamos ir directamente a la persona involucrada, y recibir información de primera mano en cuanto a los hechos. ¿Es cierto lo que he oído? Si no, debemos suprimir la historia allí mismo. Si llegara el caso de que es verdad, entonces allí mismo podemos decidir lo qué es necesario hacer. O bien vamos directamente a la persona involucrada, o bien acallamos el asunto por completo y no permitimos que el chisme nos controle la boca.

Vencer a este gigante eliminaría mucho sufrimiento, muchos corazones hecho pedazos, el remordimiento; y no tendríamos que decir: "¡Ojalá nunca hubiera dicho tal cosa!" Pero, ¡cómo nos tiene sujetos este gigante! Se introduce en nuestras vidas, y acabamos sometiéndonos a su control. Nos aleja de lo mejor de Dios, y nos convertimos en chismosos.

Proverbios 11:13 dice: "El que anda en chismes descubre el secreto; mas el de espíritu fiel lo guarda todo." Este versículo no está hablando de ocultar pecados, sino de la gente que habla de cosas que no entiende, y dice cosas inexactas para herir a otros. Son chismes.

Proverbios 18:8 dice: "Las palabras del chismoso son como bocados suaves, y penetran hasta las entrañas." Podemos lastimar y herir a un ser humano, igual con la lengua como con cuchillo. Eso es lo que dice este versículo.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén