RUT Y LA PROVIDENCIA

El tema de la providencia está entrelazado en todo el libro de Rut. David escribió: “ Los que a él acuden se llenan de alegría y jamás pasan vergüenzas.  Yo, que nada valgo,  llamé a Dios, y él me oyó, y me salvó de todas mis angustias” (Salmos 34,5-6).

Esto se puede comprobar a plena luz en la vida de Noemí y Rut. Ellas llegan hasta el límite de la pobreza. Se las encuentra recogiendo espigas que dejaban caer los segadores. Esto se permitía a las personas verdaderamente muy pobres. Lo que no sabían las dos mujeres era que Dios las estaba llevando hasta los campos de Booz, un rico hacendado, para que allí se realizara un plan maravilloso: Booz se casaría con Rut, quien llegaría a ser la bisabuela de David.

Jesús dijo: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas” (Noemí y Rut van por el camino de la rectitud, cumplen lo que Dios manda; el Señor no los defrauda: cuando la situación es más desesperada, es cuando la solución de su problema está más cerca. El Señor cumplió su promesa: no dejó que les faltara lo necesario.

 Napoleón dijo que la palabra «imposible» no está en el diccionario francés. Por tanto, tampoco debe estar en el diccionario de un cristiano.

"Un verdadero cristiano es forzosamente un optimista. Los pesimistas ven dificultades en todas las ocasiones. Los cristianos ven ocasiones en todas las dificultades". No podemos ser buenos cristianos si no somos fuertes espiritualmente.

Un cristiano alegre puede ser para muchas personas una prueba de la existencia de Dios más fuerte y más clara que todos los razonamientos y demostraciones.

Jesús decía que si un hijo le pedía pan a su papá, éste no le daba una piedra. Y Jesús acentuaba que esto sucedía con nosotros que “somos malos”. Además, remachaba que si el Padre bondadoso, que es Dios, cuida hasta de los lirios del campo, que se convertirían en basura, con mucha mayor razón tendrá cuidado de nosotros sus hijos predilectos.

Amado hermano, Dios mismo escribió “el que no provee para los suyos es peor que un infiel”, piensa un momento, tu y yo somos suyos, entonces El proveerá para nosotros, el quiere que lo conozcamos también como “Jehová Jireh” (Dios Proveedor).

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén