RUT Y EL TESTIMONIO

El libro de Rut no es una novela rosa en las que se suspira por las peripecias que les suceden a los personajes para luego alegrarse de un final feliz. No se trata de un guión para telenovela, sino de algo muy serio, que hay que saber descubrir en este libro.

Los esposos Elimelec y Noemí se trasladan a la ciudad pagana de Moab, por motivo de una carestía. Allí muere Elimelec. Más tarde, muere también los dos hijos de este matrimonio, dejando a dos viudas: Se completa así un trío de viudas: Noemí y sus nueras: Orfa y Rut.

La vida se les complica sobremanera. Noemí decide volver a su tierra natal, Belén. Les dice a sus dos nueras que no se preocupen por ella, que velen por su porvenir. Orfa se queda. Rut sigue a su nuera Noemí. En Belén, Rut se encuentra con el rico señor de un campo, Booz, y se casa con él; Rut llega a ser la bisabuela del Rey David.

Ya es clásica la relación suegra-nuera, como símbolo de celos y competencia. Este libro es un “cántico a la suegra”. En los momentos difíciles que le toca afrontar, Noemí muestra una fortaleza enorme, que le viene de su fe en Dios. También se muestra sumamente generosa y le pide a su nuera  Rut que no se preocupe por ella, que no desperdicie su juventud, y busque casarse de nuevo.

Rut queda impresionada por la entereza de su suegra y por esa fe profunda que le ayuda a encarar la vida con valentía. Este ejemplo de vida de fe impacta a Rut y decide ”convertirse” a esa fe que tanto había admirado en su suegra. Rut respondió:   “--No me ruegues que te deje y me aparte de ti,  porque a dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios”.  (Rut 1,16).

Jesús recalca que hay que ser SAL DE LA TIERRA y LUZ DEL MUNDO. El ejemplo es algo indispensable para la evangelización. Las palabras se las puede llevar el viento; pero un ejemplo de vida de fe es algo que impacta a cualquiera.  El ejemplo es algo decisivo en nuestra vida.

Acerca del mal ejemplo, el pueblo sencillo dice que “se borra con el codo lo que se hizo con la mano”. El impacto de mal ejemplo es algo destructor. La persona que escucha a alguien hablar maravillas del cristianismo, y luego constata que su vida no corresponde a lo que predica, queda desilusionada y piensa que todo es una triste mentira.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén