LA REENCARNACIÓN

Muchas veces habrás escuchado esta palabra, que aparece cada dos por tres en algún artículo de las revistas semanales. Esta doctrina es muy común en las religiones orientales, y ha llegado a nuestra sociedad a través de sectas como el Espiritismo, Gnósticos y el Umbanda, hasta convertirse en una moda.

Cada vez es mayor el número de los que, aún siendo cristianos aceptan la reencarnación. Pero, ¿qué es la reencarnación? La reencarnación es la creencia según la cual, al morir una persona, su alma se libera del cuerpo. El cuerpo no sería más que un envase descartable que el alma usa por necesidad, y que una vez gastado se deja a un lado.

Después de un tiempo, el alma se reencarna en un cuerpo nuevo siendo una persona completamente distinta a la de su vida anterior.

¿Y por qué el alma necesita reencarnarse? Los que creen en esto, dicen que las personas vuelven para pagar los pecados cometidos en la vida anterior. De esta manera, la persona se va purificando y, en cada nueva existencia, si uno pasó bien la prueba, está más purificado y, por lo tanto, más cerca de la liberación final.

Para ellos, vivimos muchas vidas en este mundo y nuestra vida actual, ni ha sido la primera, ni será la última.

Es preciso estar atentos. Además, hay algunos que os perturban y quieren deformar el Evangelio de Cristo (Gálatas 1,7). En realidad, no da igual: no es lo mismo reencarnación y resurrección. Jesús le dijo a Marta: Tu hermano resucitará (Juan 11,23). No le dijo otra cosa. Y Pablo es tajante: Cristo resucitó y los muertos resucitan. ¿Cómo? Se siembra un cuerpo natural, resucita un cuerpo espiritual. (1 Corintios 15,44). Somos los mismos y en plenitud. Está en juego lo fundamental del Evangelio.

Cuando Jesús moría en la cruz, uno de los ladrones crucificado a su lado le pidió: "Jesús, acuérdate de mi cuando vayas a tu Reino". Si Jesús hubiera admitido la posibilidad de la reencarnación, tendría que haberle dicho: "Ten paciencia, tus crímenes son muchos.. debes pasar por varias reencarnaciones hasta purificarte completamente". Pero su respuesta fue: "Te aseguro que hoy estarás conmigo en el Paraíso" (Lucas 23, 43). Si "hoy" iba a estar en el Paraíso, es porque nunca más podía volver a nacer en este mundo.

Por si esto fuera poco, la carta a los Hebreos dice: "Está establecido que los hombres mueren una sola vez, y después viene el juicio" (Hebreos 9, 27).

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde
correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén