EL INCIENSO QUE DIOS PROHIBE ·5

CONTINUACIÓN DEL TRATADO 1835....un fuego que los quemó, y murieron delante de Jehová”.  ¿Cuál fue el fuego extraño que Nadab y Abiú ofrecieron ante el Señor?. Probablemente llevaron brasas provenientes de otro lugar, el fuego nunca debía de apagarse.

El incienso y los primeros cristianos: El pacto de la Ley, incluido el decreto de que los sacerdotes ofrecieran incienso santo, terminó cuando Cristo inauguró el nuevo pacto en el año 33 de la era común (Colosenses 2:14). No hay constancia de que los primeros cristianos quemaran incienso con fines religiosos. La Encyclopedia de McClintock y Strong dice al respecto: “Se sabe con certeza que no se utilizaba incienso [en la época de los primeros cristianos]. Su empleo era una señal de paganismo [...]. El que alguien echara unos granos de incienso en un altar pagano constituía un acto de adoración”.

Los primeros cristianos también se negaban a quemar incienso como señal de que reconocían la “divinidad” del emperador romano, aunque tal negativa pudiera costarles la vida (Lucas 4:8; 1 Corintios 10:14, 20). En vista del uso idolátrico que   recibía el incienso en aquellos días, no es de extrañar que los cristianos, ni siquiera intervinieran en su comercio.

Jehová condena rotundamente a los que tratan de mezclar las prácticas religiosas falsas con la adoración pura. El apóstol Pablo citó una profecía de Isaías y la aplicó a los cristianos, instándolos con las siguientes palabras a mantenerse apartados de la influencia inmunda de la religión falsa: “‘Sálganse de entre ellos, y sepárense -dice Jehová-, y dejen de tocar la cosa inmunda’; ‘y yo los recibir钔 (2 Corintios 6:17; Isaías 52:11). Los cristianos verdaderos se aseguran de evitar todo lo que esté relacionado con la adoración falsa o el ocultismo (Juan 4:24).

Hay educadores, jefes, dirigentes, que utilizan el incienso con sus alumnos, trabajadores, grupos, con el propósito de provocar una reacción: tranquilidad, armonía, esfuerzo. Esa tranquilidad, esa armonía, ese positivismo no se lo está dando el aceite, sino el humo (los espíritus) que tienen control del ambiente. ¿Permitiría usted que el demonio le tranquilice a su hijo(a) a través del humo del incienso? ¿Aceptaría usted mejorar como trabajador en su empresa como fruto del incienso? ¿Aceptaría la operación de espíritus malignos sobre usted?. USTED DECIDE.

Pastor Máster Miguel Calderón Valverde

correo electrónico: mcalderó[email protected]óncr.com

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén