¡GRACIAS DIOS!

La Biblia nos dice que el alma debe bendecir a Dios, esto lo encontramos en el Salmo 103:1-5 donde dice: "Bendice alma mía, a Jehová, y bendiga todo mi ser su Santo nombre. Bendice, alma mía a Jehová y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, Él que sana todas tus dolencias; Él que rescata del hoyo tu vida, Él que te corona de favores y misericordias; Él que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila".

Estos versículos nos dicen que el alma debe bendecir a Dios, por eso debe estar bien ministrada y no puede haber rencores, resentimientos y recelos en ella, no puede tener avaricia y cosas de ese tipo, porque debe bendecir a Dios.

El salmista se está hablando a sí mismo. Aprende también a hablarte. Cuando te mires al espejo di a tu alma: "Bendice alma mía al Señor, no olvides ninguno de sus beneficios." (Salmo 103: 1-2).

Hay algunas personas que nunca están conformes ni contentas con lo que Dios les ha dado. Y no estoy hablando de no desear más, estoy hablando de no estar agradecido con lo que se tiene. Si tu tienes 10, lloras porque no tienes 11, pero agradeces muy poco que ya tienes 10; si tu tienes 20 estás enojado porque no tienes 21; Y cuando ya tienes 21 te enojas porque no tienes 23 en lugar de estar agradecido por todo lo que Dios te ha dado ó te está dando.

Hay cosas que nosotros hicimos que no debemos ni mencionar porque nos avergonzamos de ellas, de los pecados que cometíamos antes; pero también debemos aprender a recordar de donde Dios nos sacó y de los pecados que nos perdonó. Debemos recordárselo a nuestra alma continuamente para que le provoque bendecir y agradecer a Dios. Si estás por comenzar un nuevo año, ¿Por qué no comenzar por recordar las cosas que antes ocurrieron, y de donde Dios nos levantó y de dónde nos sacó? Cuando lo recuerdas y ves tu vida, tu alma empieza a alabar al Señor y a bendecirlo continuamente.

No deberías de llorar cuando vengan las pruebas, ni protestar cuando te pasa lo malo. No preguntes ante lo malo: Cuando pasa lo bueno en tu vida es cuando deberías decir: "Señor, pero, ¿por qué a mí?""Señor, ¿por qué a mí?". Como pecadores merecemos sólo lo malo, por lo tanto, lo bueno es muestra de su misericordia.

ORACIÓN PARA ACEPTAR A CRISTO

Yo confieso que soy un pecador o pecadora, y necesito tu perdón. Me doy cuenta que viene el día en que será demasiado tarde para ser salvo o salva. Yo creo que Jesucristo derramó su Sangre preciosa, y murió por mis pecados. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Yo te recibo ahora Jesucristo como mi Señor y Salvador personal. Perdona mis pecados e inscribe  mi nombre en el LIBRO DE LA VIDA ETERNA. Amén